viernes, 4 de diciembre de 2020

¿Qué nos hizo descartar la monogamia?

Ilah DT
No la descarto. En realidad, me di cuenta de que esta forma de vivir la convivencia en pareja(s) y el amor concuerda más con mi manera de pensar, ser y sentir, y me di chance de explorarlo. Decidí vivir la vida amorosa-sexual como mis vínculos y yo lo deseamos, de manera consciente, pese a sus implicaciones sociales.

Adriana del Moral
Coincido, no es descartarla, sino considerarla sólo como una opción más entre varias.

Natalia O
Los celos horribles de mis exparejas. El que me tomaran como una propiedad.

Cuau L A
la misma monogamia
o mas bien, los "monógamos"



Hazel H
1- La inacabable cantidad de memes sobre la infidelidad y los celos evidenciando para todo lo que sirve la monogamia...
2 - Es una forma de amar realista ¿Quién puede vivir feliz atado a una sola persona el resto de su vida?
3 - Adoro dar amor y sentirme amada ¿Por qué debo limitar esa sensación tan genial a solo unos cuantos eventos en mi vida?
4 - El mundo está lleno de gente increíble y solo estaré viva una sola vez en él
5 - Adoro la libertad en cada forma y sentido en qué puede ser manifestada
6 - Porque quiero ¡¡y porque puedo!! Yo no soy de nadie y nadie me pertenece. No soy quién para limitar el placer del otro (y mucho menos por razones tan terrenales)
7 - Quiero ver a la persona que me ha elegido ser feliz y plena. Saber que me ama y me elige desde su libertad y no desde un acuerdo de exclusividad
Camila Eva A
Hazel H punto 4 a huevoooo
Camila Eva A ¡¡peda por ello!!  Es más, te amo alv 

(tomado de un grupo de poliamor en México)

Ilustración de Elena Boils. Original aquí 

lunes, 23 de noviembre de 2020

We are Family. Otras formas de ser y hacer familia

Nos conocimos en Nueva York, en una fiesta de cumpleaños donde coincidimos jugando mini golf. Fuimos de brunch a Chinatown y nos vimos otras pocas veces. Varios kilómetros y años después coincidimos en Fez. 

Volar de Estados Unidos a Francia y de ahí a Marruecos cargando un traje para la nieve, unos títeres y otros encargos que ocupaban la mitad de mi única maleta (equipaje de mano) valió totalmente la pena. Omitiré por ahora la historia de cómo creí perdida esa carga valiosa por algunas horas, cuando los conductores tuareg confundieron mi equipaje con el de un amigo indo-británico en el desierto. 

Siempre voy a recordar esos días juntos, el sol sobre las ruinas romanas más impresionantes que he visto --y que la guía Routard calificaba de "no vale la pena desviarse para verlas" ¿qué onda con la arrogancia o ignorancia de los escritores de viaje franceses?-- y las pláticas en la carretera y la cocina sobre el camino, el dharma o cómo le llamemos.