miércoles, 30 de mayo de 2012

Porque la vida es para los fuertes. Así que vamos creciendo, o despidiéndonos.

Para el sobrino V.
Para mis mujeres libertarias, filósofas y guerreras.

Para los compañeros y amigos, todos.
I.
"También se necesita valor para decir la verdad sobre sí mismo cuando se es un vencido. Muchos perseguidos pierden la facultad de reconocer sus errores, la persecución les parece la injusticia suprema; los verdugos persiguen, luego son malos; las víctimas se consideran perseguidas por su bondad. En realidad esa bondad ha sido vencida. Por consiguiente, era una bondad débil e impropia, una bondad incierta, pues no es justo pensar que la bondad implica la debilidad, como la lluvia la humedad. Decir que los buenos fueron vencidos no porque eran buenos sino porque eran débiles requiere cierto valor".
Las cinco dificultades para decir la verdad, de acuerdo con Bertold Brecth, citado por el compañero en FB son:
1.- El valor de escribir la verdad.
2.- La inteligencia necesaria para descubrir la verdad.
3.- El arte de hacer manejable la verdad como arma.
4.- Cómo saber a quién confiar la verdad.
5.- Proceder con astucia para difundir la verdad.
Las cinco dificultades para decir la verdad (descargable acá)
II.

Los temores están todo el tiempo acompañándonos, y uno debe aprender a hacerlos de ladito, darles un abrazo y decirles que está bien que nos acompañen porque nos hacen estar alerta; pero luego los mandamos a pasear un rato hasta que se pierdan jugando y nosotr@s podamos avanzar.

Sabiduría de Perla Orquídea Fragoso, ante la inminencia de que seamos tías esta semana.

Así que a espabilar estimados, porque en este México salvaje y querido, ciudadano que se duerme, se lo lleva la chingada.

lunes, 30 de abril de 2012

De cómo construir monumentos a Zapata y (no) seguir matando campesinos

Para Xavier, Miguel y Eliot. Porque Oaxaca también es México y ahí dios nunca muere.
Para Jethro y el insurgentito.
Para los que todavía "piensan" que el PRI y el copetudo pueden ser la solución.


Emiliano Zapata vio derribar las huertas y las casas del barrio de Olaque en Anenecuilco, por órdenes del Hacendado Manuel Mendoza Cortina que hacia crecer los campos de la Hacienda de Cuahuixtla sobre los predios de Anenecuilco. Ante la enorme injusticia su padre rompió a llorar, Emiliano de 9 años se acerca y la pregunta:
__" Padre ...¿porque llora?
__"Porque nos quitaron las tierras" --contestó su papá.
__" ¡¿Quienes?!" inquirió el niño.
__"Los amos" respondió.
__¡¿Y porqué no pelean contra de ellos!?"
__ "Porque son poderosos" dijo su padre. Emiliano luego de meditar afirmó:
__"Pues cuando yo sea grande haré que las devuelvan".


(Narración de Jesús Sotelo Inclán, tomada del FB de Pablo Moctezuma)


La imagen, tomada del tumblr de La Otra División del Norte.
Y al recordar la traición de Chinameca todavía se estremece nuestro corazón. Porque Emiliano fue de los mejores hombres que esta tierra ha dado, porque lo mataron porque nunca pudieron comprarlo, embaucarlo o convencerlo. Porque cuando Villa se sentó en la la silla presidencial a manera de broma, Zapata se negó a hacerlo siquiera para la foto, porque para él lo importante no eran el poder y sus simbolismos sino su lucha constante por la tierra y la justicia.

Porque de él un republicano español  --que peleó por la primera y segunda República, y luego en contra de Franco, pasando por campos de concentración y hasta terminar sus días en Francia-- dijo: "Con dos hombres como zapata la República no hubiera muerto".

Porque mientras el RIP le construyó monumentos por todo el país, no dejó de asesinar a los Zapatas de los años 50, 60, 70, 80 y actuales. A toda la gente digna que recuerda que la tierra no se vende, se cuida y se defiende, y pertenece a quien la trabaja.

Por todo esto Zapata vive, y no lloramos, recordamos. La lucha sigue.

jueves, 19 de abril de 2012

Por la boca mueren el pez y Wilde, o el 20 por ciento de los problemas que tenemos es por pendejos y el 80 por ciento, por metiches (o imprudentes)

Este año he pensado a menudo que la honestidad imprudente puede ser uno de mis principales problemas. Desde, digamos, octubre del año pasado hasta hoy, mediados de abril, me ha traído cuatro conflictos mayúsculos con distintas personas.

El primero de los pleitos fue familiar, y se debió quizá, no tanto a la honestidad, como a lo poco propicio del momento y al hecho de que la persona en cuestión resulta tener la misma honestidad inoportuna y a veces hiriente que yo (familia al fin y al cabo) y ambas partes dijimos cosas que nos lastimaron profundamente. Moraleja: mejor callarme cuando tengo exceso de estrés y desvelos acumulados, ya que no cuento con la percepción necesaria para diferenciar un buen momento de uno malo para hablar.

Del segundo y tercero de los encontronazos podríamos decir que si no fueran trágicos, resultarían en verdad bastante cómicos. En uno no sé hasta qué punto operó mi falta de sensibilidad y el exceso de ídem por parte de la otra persona. Y el otro fue, de plano, un caso clásico de "al que le quede el saco que se lo ponga" en el que comprobé de manera dolorosa que, como dice Pessoa, por la boca mueren el pez y Óscar Wilde (y también Adriana del Moral). Resumen de la tormenta: ofrendas de paz que se entendieron como llamados de guerra, viejas rencillas redivivas cual zombis endemoniados, nueva información sobre viejas diferencias y, finalmente la conclusión --tristísima para mí-- de que quizá hay personas que una vez fueron muy cercanas pero no pueden serlo otra vez.
Moraleja 1: al principio pensé que la mejor opción sería dejar de escribir reflexiones íntimas de manera semi pública, porque nunca falta el sensible que piense lo peor y lea reproches que no son tales. Pero luego tuve que enmendar mi conclusión, porque descubrí también que justo el hacer pública mi intimidad es parte de lo que me hace quien soy, de lo que me permite crear lazos cercanos con quien amo. Porque así como el exhibicionismo emocional o reflexivo tiene sus consecuencias negativas, también tiene sus recompensas, y algunas personas respondieron a mi cuasi tratado sobre la amistad femenina con comentarios y sobre todo acciones, que me iluminaron y conmovieron. Moraleja 2: contra mis más íntimas y vehementes creencias, descubrí que la amistad sí se puede morir, y se me reveló --dolorosa pero liberadoramente-- que hay relaciones en que el tiro de gracia equivale a una eutanasia piadosa para ambas partes (aquí algo sobre el concepto de eutanasia amorosa, que escribí para otra persona, implicada colateral de lo que aquí cuento).

El cuarto caso es más difícil para mí, quizá porque es el más reciente, pero también porque, a diferencia de los demás, aún no sé si tendrá solución. Estoy segura que el primer pleito se resolverá, no tanto porque seamos familia, sino por el intenso cariño y afinidad que nos unen. Sin embargo, las heridas fueron tan hondas que pienso que la reconciliación llevará tiempo, además de que la distancia física y la diferencia de horarios operan en nuestra contra. Con todo, tengo la tranquilidad de saber que habrá remedio. En los segundo y tercer episodios la respuesta evidente fue que no hay solución porque no existe la voluntad de buscarla, y punto. Quizá en un año, en diez, en veinte, la situación sea distinta, pero hoy por hoy la cosa está así. En este último evento el problema no fue tanto la honestidad en sí, sino el saber a quién y cuándo decir qué. Inexperiencia y diferencia de perspectivas explican la falla, supongo. Como sea, en este caso la moneda está en el aire y espero que la iluminación me llegue para encontrar la mejor forma de aproximarme  a alguien a quien, sin intención y sin dolo, ofendí profundamente. Espero también que para esa persona, como para mí, la amistad pueda más que todos los otros factores. Pero eso, es algo que sólo el futuro dirá.

martes, 10 de abril de 2012

Arder (de ti, para mí, aunque tú no sepas)

Cuando nos besamos trituramos un ángel.
Su última voluntad será nuestro deseo.
Tiempo habrá para escupir sus vidrios de colores,
su sombrero de plumas,
barajas manoseadas por tahúres y ahora

hay que hacerlo entrar,
ofrecerle licor (que él viene de morirse),
acercarle una silla (que lee en la oscuridad).

Dirá sus baratijas,
su forma de guiarnos al secreto de la vieja
estación.
Dirá que el vino está hecho de hojas secas,
que puede hacer un fuego con tu rostro y el mío.
(Ni un centavo de luz a su trabajo).

Cuando nos besamos desollamos un ángel,
un condenado a muerte que va a resucitar en
otras bocas.
No tengas lástima por él, sólo hay que hincar el
diente
y triturar al ángel.
Abrir tus piernas blancas y darle sepultura.

Jorge Boccanera

miércoles, 28 de marzo de 2012

Por qué nunca tendré un blog de modas ni seré famosa

 A veces, cuando veo blogs de moda o con fotos como estas, me dan ganas de subir cosas así. Luego reviso mis fotos y recuerdo por qué nunca podré tener un blog de moda:



Camiseta: Una tienda del centro, 30 pesos
Falda: Comprada en Palenque en 2005, 60 pesos
Zapatos: Flexi (los compré hace taaanto, digamos unos diez años, que ni recuerdo el precio)
Paliacate: Pueblo de Palenque, en 2007, 5 pesos
Lentes de sol: Gasolinería de la carretera, 30 pesos
Collar: lo heredé de mi mamá, quien lo compró en Acapulco hace mil ocho mil años

Y justo en la foto donde todo sale perfecto, el viento me tapa la cara con el paliacate y una de las conchitas que recogí se asoma en la cintura de mi falda.

Por esto nunca seré famosa como Andy Torres, mucho menos como The Sartorialist, y ni siquiera como Botica Pop. Por esto, mejor escribo sobre viajes.

jueves, 8 de marzo de 2012


Ahora pienso en lo feliz que he sido en mi vida, en particular los últimos años.
Gracias por ser parte de eso con su oído atento en las madrugadas, con sus críticas, con sus abrazos, con los bailes que han mejorado con los años, con su risa propia e impropia ante situaciones de toda índole.
Gracias por todo, cuando gracias no es la palabra.

martes, 6 de diciembre de 2011

Infancia es destino

A fuerza de tanto llover, el agua de la fuente central se derramó al piso de y tierra y más y más pozas se formaban y en cada una de ellas se reproducía la forma y
la mecánica del surtidor, diminutas fuentes sin pretil de piedra. En cada uno de estos surtidores brillaban todas las lámparas del parque y eran tantas que el piso parecíaEn cada uno de estos surtidores brillaban todas las lámparas del parque y eran tantas que el piso parecía iluminado, parecía lleno de enormes estrellas. Sentí que no tenía donde pisar, que el piso era el cielo y que en el gris cielo de la tormenta nunca volvería a brillar la luz de un sol que me indicara dónde colocar mis pies para no caerme en el fondo de la noche.

Antes, Carmen Boullosa.

Esa sería una historia de mi infancia. La otra sería Tideland, aunque no tuve papá yonqui, sí jugué con muñecas que mi hermano decapitaba.

lunes, 17 de octubre de 2011

Primera noble verdad (notas al pie para la iluminación)

En su encarnación como príncipe nacido al norte de India, Siddharta enseñó las cuatro nobles verdades que lo llevaron a la liberación.

La primera de ellas dice:

La vida es sufrimiento.

Pero algo que no he encontrado en ningún texto budista es la útil acotación de que, una vez actualizada esa verdad, uno no avanza ni medio paso en la iluminación por el mero hecho de seguir sufriendo. O, dicho de otra forma, que si uno sigue sufriendo es: a) por pendejo y b) porque en realidad aún no ha actualizado esa verdad.


Nota al pie: Dicho lo cual, recuerda que sufres porque quieres.


Imagen tomada de este bló, donde definien muy bien lo que sufrimiento o dukha significa.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Espejos y las gratitudes de Borges (mis gratitudes)

ella yo
Gracias quiero dar al divino Laberinto de los efectos y de las causas
Por la diversidad de las criaturas que forman este singular universo,
Por la razón, que no cesará de soñar con un plano del laberinto,
Por el rostro de Elena y la perseverancia de Ulises (sic: Penélope, debería decir),
Por el amor, que nos deja ver a los otros como los ve la divinidad,
Por el firme diamante y el agua suelta,
Por el álgebra, palacio de precisos cristales,
Por las místicas monedas de Ángel Silesio,
Por Schopenhauer, que acaso descifró el universo,
Por el fulgor del fuego,
Que ningún ser humano puede mirar sin un asombro antiguo,
(...) Por el arte de la amistad,
Por el último día de Sócrates,
Por las palabras que en un crepúsculo se dijeron de una cruz a otra cruz,
Por aquel sueño del Islam que abarcó mil noches y una noche,
Por aquel otro sueño del infierno,
De la torre del fuego que purifica
Y de las esferas gloriosas,
Por Swedenborg, que conversaba con los ángeles en las calles de Londres,
Por los ríos secretos e inmemoriales que convergen en mí,
(...)Por el mar, que es un desierto resplandeciente
Y una cifra de cosas que no sabemos
(...) Por las rayas del tigre,
Por las altas torres de San Francisco y de la isla de Manhattan,
Por la mañana en Texas,
Por aquel sevillano que redactó la Epístola Moral
Y cuyo nombre, como él hubiera preferido, ignoramos,
Por Séneca y Lucano, de Córdoba
Que antes del español escribieron
Toda la literatura española,
Por el geométrico y bizarro ajedrez
(...) Por el lenguaje, que puede simular la sabiduría,
Por el olvido, que anula o modifica el pasado,
Por la costumbre, que nos repite y nos confirma como un espejo,
Por la mañana, que nos depara la ilusión de un principio,
Por la noche, su tiniebla y su astronomía,
Por el valor y la felicidad de los otros,
Por la patria, sentida in los jazmines, o en una vieja espada,
Por Whitman y Francisco de Asís, que ya escribieron el poema,
Por el hecho de que el poema es inagotable
Y se confunde con la suma de las criaturas
Y no llegará jamás al último verso
Y varía según los hombres,
Por Frances Haslam, que pidió perdón a sus hijos por morir tan despacio,
Por los minutos que preceden al sueño,
Por el sueño y la muerte, esos dos tesoros ocultos,
Por los íntimos dones que no enumero,
Por la música, misteriosa forma del tiempo.

(Por los espejos, perseverante obsesión del che Borges, que nos reflejan, iguales, distintas, en el tiempo y sin tiempo. Por estas cosas que muestran la grandeza de nuestra geometría interna, por las revelaciones de esta intrincada red de la que --como él dijera: sobra decirlo-- somos parte.Te quiero hermana.)

martes, 27 de septiembre de 2011

Grito de independencia

Por años, incluso antes de que el altote esquizofrénico pseudo panista llegara al poder, dije que me iría del país si, en 2012 o cualquier otro futuro cercano, el Partido de la Revolución Inventada (o como sea) volvía al poder.

Este año mis amigos y la dura realidad del país me han hecho darme cuenta de que:
1. Lo más seguro es que nos metamos el autogolazo de devolverlos a Los Pinos, ahora sí por elección "democrática".
2. Que nuestra historia electoral como nación es un mal chiste.
3. Que no me voy a ir, al menos no por mucho tiempo, porque este país es MÍ país y no el de ellos.

Este año, sobre todo desde que regresé de España, me di cuenta que tenemos que luchar por México, que el "piensa oh Patria querida que el cielo un soldado en cada hijo te dio" es más cierto que nunca, aunque para mí sea entendido desde mi inamovible postura anti bélica.

Los mexicanos tenemos que luchar por recuperar nuestro país porque el mal gobierno y el narcotráfico (que bueno, son más o menos lo mismo) lo han secuestrado, porque están haciendo con él lo que ellos quieren y no lo que nosotros, el pueblo mexicano queremos.

Mi divisa desde el avión de Air France --donde conocí a un compatriota que organiza las giras europeas de Jessy Bulbo-- ha sido "Yo tampoco voy a dejar que a mi país se lo cargue la chingada".  El país es de quien lo vive, de quien lo trabaja y lucharé hasta el agotamiento, hasta el exilio y hasta la muerte por recuperar mi México, por construirlo como quiero que sea para mis sobrinos, para mis improbables hijos.


 La foto, tomada en la segunda marcha nacional en que Sicilia entró al zócalo. La marcha de las familias, a donde fui con mis hermanos de utopías para evitar que el dolor siga golpeando a otras familias. La marcha donde entendí que ahora estoy menos sola que antes, donde demostramos que somos un chingo, somos un desmadre y estamos hasta la madre.

Por eso, antes de que se acabe el "mes patrio" lo grito:


¡Viva el pueblo de México!
¡Vivan los Zapata y los Magón de nuestra historia!
¡Vivan las adelitas, las soldaderas y todos los hombres y mujeres sin rostro que han luchado por el cambio!
¡Vivan los héroes anónimos que siguen luchando por subsistir, y que lo hacen sonriendo para enseñar los dientes al destino!
¡Vivan los campesinos, indígenas, zapatistas y todos los marginados y olvidados que resisten y se niegan a morir exterminados por el sistema o condenados al olvido!
¡Vivan los presos políticos, porque de ellos será el cielo que entre todos construyamos!
¡Viva Atenco, vivan los Caracoles, viva  la policía comunitaria de Guerrero, la UNAM y todas las pequeñas autonomías que son reductos de utopía y dignidad en nuestro país!
¡Que vivan!


Y muerte al mal gobierno y sus colegas. Hasta que la victoria se siente entre nosotros, felicidades a la patria en construcción.

jueves, 22 de septiembre de 2011

martes, 20 de septiembre de 2011

El septiembre más luminoso de mi vida

No puedo llevar una vida normal por más de dos años sin empezar a sabotearme. Estoy al final de una temporada de estabilidad que empiezo a cambiar, de nuevo, por la vida precaria que me encanta. Renuncié, rechacé tres trabajos -cuatro en realidad, más los que se acumulen- y hasta ayer estaba demasiado cansada de todo para empezar en realidad a hacer proyectos.

Ayer me dormí de madrugada, y hoy con la luz de las 7 de la mañana lo supe: he tenido -en ocasiones- la vida que supe que quería desde los quince años; ahora la volveré a tener. La tuve cuando en 2007-2008 tuve uno de mis trabajos ideales (la paga era mísera, el horario y la jefa inmejorables): me pagaban por leer poesía y jugar al detective. La tuve en 2009 cuando había conocido ya a mis editores: la que chateó conmigo cuando India y cuando la varicela en Barcelona, que ahora devenido en tía putativa; la que adoraba mis fotos y me regaló una pulsera porque yo le traje una chalina de Marruecos (Sofi Zambrano, ¿dónde estás?); la que estudió piano y me publicaba entrevistas en Quo; el amigo de un maestro a quien no conozco pero me dio la portada de una revista; el que me presentó mi hado padrino y aún me insiste para que escriba. Entonces pensé que era para siempre, luego vino la crisis del precio del papel, el cierre de revistas, los cambios vertiginosos e interminables de este quehacer mercenario que entrañan las publicaciones periódicas. Y luego, el mundo corporativo, las jornadas de diez, doce y hasta dieciséis horas que tan encarnizadamente le critiqué a él.

Ahora que he superado la culpa de poder hacerlo, de poder elegirme, me dedicaré a la tenue nada, a trazar otra vez espirales en el aire. Hasta que dure, porque el paraíso para serlo tiene que ser efímero. Eso ya lo aprendí. ¿Qué va a hacer uno si nació anormal? Pues disfrutarlo, ¿qué más?


(Escrito en el septiembre más luminoso de mi vida desde aquel en que vi a Lee Kyung Hae apuñalarse en 2003 y supe que sí quería ser periodista. Escrito con la nueva interfaz de blogger, que no es taan fea, pero cómo se parece a googleplus).

viernes, 9 de septiembre de 2011

Los últimos días, vistos a una madrugada de distancia

Yo que no he tenido nunca un oficio
que ante todo competidor me he sentido débil
que perdí los mejores títulos para la vida
que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es una solución)
que he sido negado anticipadamente y escarnecido por los más aptos
que me arrimo a las paredes para no caer del todo
que soy objeto de risa para mí mismo
que creí que mi padre era eterno
que he sido humillado por profesores de literatura
que un día pregunté en qué podía ayudar y la respuesta fue una risotada
que no podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida
que he sido abandonado por muchas personas porque casi no hablo
que tengo vergüenza por actos que no he cometido
que poco me ha faltado para echar a correr por la calle
que he perdido un centro que nunca tuve
que me he vuelto el hazmerreír de mucha gente por vivir en el limbo
que no encontraré nunca quién me soporte
que fui preterido en aras de personas más miserables
que yo que seguiré toda la vida así y que el año entrante seré muchas veces más burlado en mi ridícula ambición
que estoy cansado de recibir consejos de otros más aletargados que yo («Ud. es muy quedado, avíspese, despierte»)
que nunca podré viajar a la India
que he recibido favores sin dar nada en cambio
que ando por la ciudad de un lado a otro como una pluma
que me dejo llevar por los otros
que no tengo personalidad ni quiero tenerla
que todo el día tapo mi rebelión
que no me he ido a las guerrillas
que no he hecho nada por mi pueblo
que no soy de las FALN y me desespero por todas estas cosas y por otras cuya enumeración sería interminable
que no puedo salir de mi prisión
que he sido dado de baja en todas partes por inútil
que en realidad no he podido casarme ni ir a París ni tener un día sereno
que me niego a reconocer los hechos
que siempre babeo sobre mi historia
que soy imbécil y más que imbécil de nacimiento
que perdí el hilo del discurso que se ejecutaba en mí y no he podido encontrarlo
que no lloro cuando siento deseos de hacerlo
que llego tarde a todo
que he sido arruinado por tantas marchas y contramarchas
que ansío la inmovilidad perfecta y la prisa impecable
que no soy lo que soy ni lo que no soy
que a pesar de todo tengo un orgullo satánico aunque a ciertas horas haya sido humilde hasta igualarme a las piedras
que he vivido quince años en el mismo círculo
que me creí predestinado para algo fuera de lo común y nada he logrado
que nunca usaré corbata
que no encuentro mi cuerpo
que he percibido por relámpagos mi falsedad y no he podido derribarme, barrer todo y crear de mi indolencia, mi
flotación, mi extravío una frescura nueva, y obstinadamente me suicido al alcance de la mano
me levantaré del suelo más ridículo todavía para seguir burlándome de los otros y de mí hasta el día del juicio final.

"Derrota", Rafael Cádenas


(Me lo encontré en el blog de alguien que podría ser mi alter ego. Alguien que pensé me gustaría conocer y luego me dije "mejor no". Parecemos tan semejantes que no sé si nos caeríamos bien).

viernes, 19 de agosto de 2011

De Mario Benedetti, en este que parece el mes de la amistad, con sus muchas dichas y aisladas tragedias

Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace. La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.

Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite, huir de los consejos sensatos (...).

Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.

Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto. (Y también la que no lo tiene pero ante todo es honesta).

Me gusta la gente que posee sentido de la justicia. A éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. (...) Me gusta la gente que con su energía contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza  genuinamente por no volver a  cometerlos. La gente que lucha contra adversidades. Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente  que piensa y medita  internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen. La gente que no juzga ni deja que otros juzguen. Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

(...)

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi  me doy por bien retribuido.

Gracias por ser de esa gente.

(Gracias mamá, Luis, Edgardo, Chelita, Itzel, Miguel, Arturo, Yasu, Gaby, Mario, Gabriel, Yoli, Lucía, Vi y Lydia por encontrar formas distintas de recordarme todo esto estas semanas, de hacerme saber que nunca estoy sola, que cuando elegí la amistad como mi única religión, elegí bien. Gracias a los ausentes también, la vida es transición, impermanencia).

viernes, 5 de agosto de 2011

Letting go

Porque a mí no se me olvidan ni el cariño, ni las risas, ni los viajes, ni las confrontaciones, ni nada.
Porque todo lo que fuimos es hoy parte de mí.
Por la elección de seguir queriendo.
Por la libertad de dejar de querer.

Porque también la gente que admiramos por su valor puede resultar cobarde.
Por lo fácil que es esconderse tras una pantalla, no tomar el teléfono.
Hacer la guerra sin mirarse a los ojos.
Por lo sencillo que resulta incendiar puentes en vez  de cruzarlos, de construirlos.
Porque también quien prometió comprendernos aún sin entender puede llegar a juzgarnos sin oír razones.

Porque la amistad es siempre un acto voluntario, la forma más libre de amor.

Aprenderé a decir adiós, a enterrar estos amores que mueren de eutanasia. Porque es lo menos que le debo a tanto amor entre nosotr@s.



Imágenes "Stone thief"  y Twins de artandghosts.

domingo, 3 de julio de 2011

De por qué la tierra no se vende

Me pides que are la tierra. ¿Tomaré un cuchillo y rasgaré el pecho de
mi madre? Entonces, cuando yo muera, no me dará ella su pecho para
descansar. Tú me pides que cave para obtener piedras. ¿Hurgaré bajo su
piel, para encontrar sus huesos? Entonces, cuando yo muera no podré
entrar en su cuerpo para nacer otra vez.

Palabras de el Smohalla, citadas por Alexander Lesser en The Pawnee
Ghost Dance Hand Game
(1933), p. 167.

sábado, 25 de junio de 2011

(in)definiciones políticas

Dices anarquía y la gente se imagina a un punketo violento de pelo verde.

Dices paz y piensan en hippies comeflores inmóviles por tanta droga.


¿Y entonces cómo llamas a esta gente con pinta de hippie que trae la guerra en la boca, la paz (o al menos su búsqueda) en el corazón y lucha con convicción inamovible de terrorista ruso?

domingo, 12 de junio de 2011

Verdaderas amigas


A una verdadera amiga no le importa si no tienes dinero, estás de malas, cuánto pesas, si tu casa es un desorden, en qué auto andas, tu pasado, o si tu familia está llena de gente loca. Sus conversaciones se continúan en dónde se quedaron, aunque haya meses entre ellas. Te quiere por quien eres.
Esto viene también de una cadena del caralibro que, en este caso, vi por Fabi, mi hermanita nica. Me hizo pensar que, también era justo, como hice con mis amigos, escribir algo para mis amigas. 

Mis amigas son mujeres fuertes, mujeres invencibles. Mujeres con tanta energía que juntas podemos hacer girar al mundo, incluso contra su rotación normal. Juntas habitamos esta tierra y, sí, lo podemos todo. 

Hacia ellas estoy llena de admiración, de gratitud, de amor. Porque las he visto mil veces superar situaciones que uno creería capaces de destruir el ánimo y la esperanza de cualquiera. Porque las he visto rehacerse de sus tristezas, de sus enojos, de sus pérdidas y seguir adelante cada vez más fuertes, más sabias. Porque me ha conmovido infinitas veces su generosidad para dar y para darse, para regalar su tiempo y su energía a los que aman; su capacidad para transformar el aire a su alrededor sólo con su presencia, con su sonrisa.


Mis amigas son excelentes hermanas, tías, sobrinas, primas, incluso madres varias de ellas. Mujeres comprometidas con su profesión, entregadas en el trabajo que han elegido. Algunas activistas, otras simplemente, pero igual de importante, ciudadanas que se esfuerzan por ser un ejemplo de civismo, por evitar los actos de corrupción, impunidad, violencia y abuso que lastiman a nuestra sociedad. Y encuentran la forma de equilibrar los distintos papeles que juegan con pasión y con compromiso. 



Con ellas he aprendido que como mujeres sí somos la vida, a un nivel que va más allá del reproductivo. Somos las que sostenemos el orden interno del mundo, y a menudo el externo. Y que por eso cuando decidimos que hay algo más importante que la vida en sí misma (el cambio político, espiritual o social) no hay fuerza humana o sobrenatural que nos pueda detener.

Gracias a todas por estar en mi camino, el tiempo que haya sido. Gracias a las que han pasado por alguna etapa de mi vida, y más gracias a todas las que han quedado. Ustedes son las flores de mi jardín. Las amo y la vida a su lado siempre ha sido más feliz, menos áspera, mejor.




(Mi entrada anterior sobre la amistad no tenía la intención de herir ninguna sensiblidad, reabrir ninguna herida vieja, atizar pleitos pasados, ni mucho menos iniciar nuevos. No era para tirar pedradas --no me queda, ya sabemos--, sólo fue la respuesta intelectual a una discusión sobre mundos posibles. A veces peco de imprudente, pero eso también ya lo sabemos todas y juro no es mala leche. Abrazos. ) 

martes, 7 de junio de 2011

Español, el esperanto natural del mundo

Si el inglés es el idioma de la libertad, después de la independencia de los Estados Unidos, el español es el idioma del ciudadano. Representa a una cultura educada en la convivencia, obligada a la convivencia por razones de fuerza mayor.
--Rery Maldonado
Leí la idea del título en este blog de Rery Maldonado. Y sentí mi lengua como idioma universal por primera vez cuando en India, en una casa con ocho personas de ocho nacionalidades distintas los únicos que compartíamos lengua materna éramos mi amigo español y yo. Porque entonces el inglés era la única forma de comunicación posible entre todos, pero el español era el segundo idioma oficial; lo hablábamos a demás de nosotros un serbio y una brasileña.

En España me desconcertó la apropiación excluyente que muchos tienen de la lengua que compartimos. Porque  una lengua son sus hablantes, y desde hace varios siglos, en América Latina hay más hispanohablantes que en la península ibérica. En México seguimos siendo el país con mayor número de hispanohablantes, con más de cien millones de personas, y el segundo país donde más se habla español es Estados Unidos, con casi 48 millones y medio de hablantes, un millón y medio más que en España.

Así, América no sólo es el mercado de lectores de habla hispana más grande del mundo; es el espacio geográfico y también cultural donde los millones de personas que compartimos el castellano como lengua materna estamos escribiendo día a día nuevos capítulos en la historia del idioma que compartimos. En algunas décadas es posible incluso que la mayor cantidad de hablantes de nuestro idioma esté en dos territorios que no tuvieron relación colonial con España: Estados Unidos, y Brasil.

Sin embargo, en varios momentos sentí que muchos editores españoles se olvidan de esto, que se aferran a un centralismo lingüístico que resulta, por decir lo menos, ciego. Si todos los lationamericanos hemos podido vivir y convivir con las multiples variantes de nuestro idioma, ¿a qué viene eso de pedir adaptaciones de obras latinoamericanas para el mercado español? Y contra eso, ¿cómo defienden traducciones llenas de localismos que se lanzan al mercado americano sin pensar en los lectores?

Lationamérica es  más que un mercado editorial y el español mucho más que la lengua de un solo país. ¿Será que un día los españoles podrán tener la "humildad" de los portugueses y reconocer en términos culturales el peso de Hispanoamérica?

jueves, 2 de junio de 2011

Y aquí no pasa nada, porque todo sigue pasando igual

Estamos no cerca del precipicio sino dentro de él... el salario mínimo se gasta todo en un solo kilo de carne, cada día hay más desocupados que se lanzan de milusos o a robar.

Las alzas a los combustibles (...) aumentan los ingresos del gobierno, pero también hacen mucho daño a los intereses del pueblo que cada día gana menos y cada día paga más por todo lo que compra y por los presupuestos que cada día se le recortan a Pemex, ya no para vivir sino para sobrevivir.


--José Sosa Martínez, 
del Sindicato Revolucionario de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (SRTPRM), 
a López Portillo en 1986, pero igual pudo ser ayer.

En México la historia es una broma macabra que se repite ad infinitum ante nuestra desmemoria. A veces quisiera ser alemana.