viernes, 9 de abril de 2010

Las parcelas de mi vida... Otro de Benedetti

Mucho más grave

Todas las parcelas de mi vida tienen algo tuyo
y eso en verdad no es nada extraordinario
vos lo sabes tan objetivamente como yo.

Sin embargo hay algo que quisiera aclararte,
cuando digo todas las parcelas,
no me refiero solo a esto de ahora,
a esto de esperarte y aleluya encontrarte,
y carajo perderte,y volverte a encontrar,
y ojalá nada mas.

No me refiero a que de pronto digas, voy a llorar
y yo con un discreto nudo en la garganta, bueno llora.
Y que un lindo aguacero invisible nos ampare
y quizás por eso salga enseguida el sol.

Ni me refiero a solo a que día tras día,
aumente el stock de nuestras pequeñas y decisivas complicidades,
o que yo pueda creerme que puedo convertir mis reveses en victorias,
o me hagas el tierno regalo de tu más reciente desesperación.
No.

La cosa es muchísimo mas grave.
Cuando digo todas las parcelas
quiero decir que además de ese dulce cataclismo,
también estás reescribiendo mi infancia,
esa edad en que uno dice cosas adultas y solemnes
y los solemnes adultos las celebran,
y vos en cambio sabes que eso no sirve.






Quiero decir que estas rearmando mi adolescencia,
ese tiempo en que fui un viejo cargado de recelos,
y vos sabes en cambio extraer de ese páramo,
mi germen de alegría y regarlo mirándolo.

Quiero decir que estas sacudiendo mi juventud,
ese cántaro que nadie tomó nunca en sus manos,
esa sombra que nadie arrimo a su sombra,
y vos en cambio sabes estremecerla
hasta que empiecen a caer las hojas secas,
y quede la armazón de mi verdad sin proezas.

Quiero decir que estas abrazando mi madurez
esta mezcla de estupor y experiencia,
este extraño confín de angustia y nieve,
esta bujía que ilumina la muerte,
este precipicio de la pobre vida.

Como ves es más grave,
Muchísimo más grave,
Porque con estas o con otras palabras,
quiero decir que no sos tan sólo,
la querida muchacha que sos,
sino también las espléndidas o cautelosas mujeres
que quise o quiero.

Por que gracias a vos he descubierto,
(dirás que ya era hora y con razón),
que el amor es una bahía linda y generosa,
que se ilumina y se oscurece,según venga la vida,
una bahía donde los barcos llegan y se van,
llegan con pájaros y augurios,
y se van con sirenas y nubarrones.

Una bahía linda y generosa,
Donde los barcos llegan y se van
Pero vos,
Por favor,
No te vayas

Ventana, de Cecilia Salcedo

lunes, 5 de abril de 2010

Cuentos de hadas

Los cuentos de hadas no le dicen a los niños que los dragones existen. Los niños ya saben que los dragones existen. Los cuentos de hadas les dicen que los pueden matar

Chesterton

Cortesía de Elena.

Foto de Florentijn Hofman

lunes, 22 de marzo de 2010

La gente feliz no tiene historia

Oí una canción de Anthony and the Johnsons y me acordé de ti, de nosotros, de cuando nos mudamos. De la luz blanca de esa época, de nuestro armario lleno de cajas que fui descubriendo. De tender la cama oyendo ese disco, e oírlo al atardecer a todo volumen. Y me dieron ganas de llorar porque era tan feliz entonces, yéndome en sandalias al centro y comprando banderillas de queso para cenar en las noches.

Y de llorar más porque soy tan feliz ahora caminando durante los quince minutos que hacemos de camino, viendo pelis los fines de la semana, jugando a la oficina, cuando me asoleo en el patio o nos tendemos rendidos en los sillones verdes de no quería nos diera tu hermana.

No me acuerdo donde leí que la gente feliz no tiene historia. Pero no es cierto, lo que pasa es que tenemos otra historia que no se puede contar porque no es de palabras, sino de colores, de luz filtrándose por las cortinas, de macetas floreciendo junto a la ventana, de platos sobre la mesa, de chistes tontos que no se pueden explicar.

Eres el mejor de mis viajes. El amor dura hasta que se acaba y es eterno mientras dura.

 Los amantes del círculo polar de dreamergirl

[Seguro te conté que me la pasé llorando la primera vez que vi esa película. Que me acordaba de ti y traía la cara mojada y los zapatos encharcados. Qué llorona. soy].

martes, 16 de marzo de 2010

Lhasa de Sela

La primera vez que la escuché fue en casa de un amigo, con la luz baja, tomando vino frente a una mesa atestada de libros. Me encantó. Él me dijo que había pasado su infancia errante y que había sido parte de un circo. 

En Baja California, seguro en Rosarito o alguna de las playas del norte, le canté a E. la canción de "Para el fin del mundo o el año nuevo".

Compré sus discos de La Llorona y The Living Road, y hoy buscando sus canciones en YouTube me enteré que murió de cáncer en enero.


Este año ha muerto demasiada gente: Lhasa, Esther Seligson, Carlos Montemayor... Y apenas es  marzo.

jueves, 11 de marzo de 2010

De Benedetti

Defender la alegría como una trinchera, defenderla del escándalo y la rutina, de la miseria y los miserables, de las ausencias transitorias y las definitivas.
Defender la alegría como un principio, defenderla del pasmo y las pesadillas, de los neutrales y de los neutrones, de las dulces infamias y los graves diagnósticos.
Defender la alegría como una bandera, defenderla del rayo y la melancolía, de los ingenuos y de los canallas, de la retórica y los paros cardiacos, de las endemias y las academias.
Defender la alegría como un destino, defenderla del fuego y de los bomberos, de los suicidas y los homicidas, de las vacasiones y del agobio, de la obligación de estar alegres.
Defender la alegría como una certeza, defenderla del óxido y la roña, de la famosa pátina del tiempo, del relente y del oportunismo, de los proxenetas de la risa.
Defender la alegría como un derecho, defenderla de dios y del invierno, de las mayúsculas y de la muerte, de los apellidos y las lástimas del azar, y también de la alegría misma.

Mario Benedetti


martes, 9 de marzo de 2010

miércoles, 17 de febrero de 2010

De José Emilio Pacheco, cortesía de Carlos

Ya todo pasó. Ahora nos vemos y nos hablamos como si nada.
Como si la nada hubiera devorado lo que ocurrió entre nosotros.

*      *      *

No se alcanza por fecha de nacimiento
Ni consta en los archivos oficiales
Nos graduamos de adultos nada más cuando alguien nos deja
en plena juventud llega de pronto el sabor de la muerte.


José Emilio Pacheco, Como la lluvia (poemas 2001-2008), Era, 2009.

lunes, 15 de febrero de 2010

Presente histórico

Desconfío de los libros que insinúan que el pasado fue mucho más noble, cuando ni el propio autor volvería si pudiese. Y también desconfío de los libros que intentan convencernos de que el pasado fue peor  en todos los sentidos, que es lo que suele decirse para disimular las injusticias del presente. Quiero decir, y perdonen el discurso, que el presente es también histórico.

Andrés Neuman, El viajero del siglo, Alfaguara, 2010.



Para Alfredo con amor, aunque recordemos cosas distintas de esa semana que fue como varios meses con el cielo más bellamente oscuro y lleno de estrellas sobre nuestras cabezas. Para el maestro Alfredo con admiración, por tu labor bien llevada, por elegir la docencia sobre la burocracia, sobre el dinero, sobre la traición. Para Alfredo, de Pato pecas, con cariño, porque ahora intercambiamos nuestras anécdotas domésticas.

Ya cumplí. ¿Me invitas a comer con los Krishna? Anda.

miércoles, 10 de febrero de 2010

La luz que se nos fue

Murió Esther Seligson, maga de las palabras de las faldas susurantes y gestos definitivos. Murió la viajera perpetuamente exiliada, la maestra, la traductora, la mística. Pero no se mueren quienes nos revelan la eternidad.



Si para que el mundo existiera tuvo que operarse un vacío, y si para que el hombre ocupara un lugar en él tuvo que operarse otro vacío, ¿qué tenía entonces de particular que los humanos fuesen seres de nostalgia?

Esther Seligon, La morada en el tiempo

El cuerpo no es un laberinto donde se pierde otro cuerpo tanteando a ciegas; es, por el contrario, un lento descender en círculos concéntricos y aún más lento ascenso aglutinante (...); sendero que el tacto recorre con parsimonia gozosa como quien deja corren entre los dedos uno a uno delos granos de arena, las gotas de agua...

Esther Seligson, Diálogos con el cuerpo

El aroma de las calles revuelve en mi boca el sabor de tu ausencia.

Para mí el adiós no fue una separación ni una partida. Decir adiós es alejar a la muerte, desafiarla, reducirla, deshacerse de ella porque ella se deshace de sí misma. Decir adiós, avisan los poetas, es el más fuerte de los asideros, la medida mayor de la resistencia a separarse.   ¿Y se acaba un adiós?   No tenía por qué dudar de su fidelidad ni por qué temer el olvido:   habíamos creado un puente que ambos sabríamos atravesar de orilla a orilla sobre el río de la ausencia.

Esther Seligson, Sed de mar

Aquello que desconoces de ti mismo es lo que te impide amar.

Esther Seligson, Hebras

jueves, 4 de febrero de 2010

El nombre y la ausencia. De cuando vino Derek Walcott y Raquel se vio siendo como su esposa

AFOLABE

Un nombre significa algo. Las cualidades deseadas en un hijo,
y aun en una hija; así, aun las sombras que te nombraron,
de ti esperaron una virtud, porque cada nombre es una bendición,

porque me acuerdo de la esperanza que me formé sobre tu persona
cuando eras niño. Sólo que el sonido no quiere decir nada.
Entonces serías nada. ¿Creían que eres nada en ese otro reino?

AQUILES

No sé qué significa el nombre. Significa algo,
tal vez. ¿Qué mas da? En el mundo de donde vengo
aceptamos los sonidos que nos dieron. Hombres, árboles, agua.

AFOLABE

Por lo tanto, Aquiles, si yo te señalara y dijera: He aquí
el nombre de ese hombre, ese árbol y ese padre,
¿sería cada sonoido una sombra que atravesó tu oído

sin la forma de un hombre o de un árbol? ¿Qué sería?
(Y así como las ramas se mecen al ocaso por temor
a la amnesia, al olvido, la tribu comenzó a afligirse.)

AQUILES

¿Qué sería? Sólo puedo decirte lo que creo,
o tuve que creer. Era el presagio, y el recuerdo
de volver al terruño, de ser traído aquí por una golondrina,

o la sombra de una golondrina haciendo la señal de la cruz
sobre las aguas, con el mismo signo con que fui bendencido,
con el dond de este sonido cuyo significado no me importa aún no conocer.

AFOLABE

Nadie pierde su sombra, sólo cuando es de noche,
pero aun entonces su sombra está oculta, no perdida. Con el brillo
de la aurora, él se alza sobre su propio nombre con esa luz.

Cuando baja caminando al río con los otros pescadores,
su sombra se estira en la mañana, y bosteza, pero tú,
si te contentas con no saber lo que significan nuestros nombres,

entonces yo no soy Afolabe, tu padre, y tú miras por mi cuerpo
como la luz a trvés de una hoja. No soy aquí ni una sombra.
Y tú, hijo sin nombre, eres sólo el espectro de un nombre.

¿Por qué nunca te eché de menos sino hasta que regresaste?
¿Por qué no te he echado en falta, hijo mío, sino hasta que estuviste perdido?
¿Eres el humo de una llama que nunca ardió?

No hubo respuesta a eso, como en la vida. Aquiles asintió con la cabeza,
las lágrimas nublaron sus ojos, donde se reflejaba el pasado
lo mismo que el futuro. Bajó la cabeza, de blanca espuma.

Derek Walcott, Omeros, Barcelona, Anagrama, 1994, Libro tercero, Capítulo XXV, III (versión de José Luis Rivas).

jueves, 28 de enero de 2010

Sin duda todo está muy bien y todo está muy mal, sin duda

No tan alto

De cuando en cuando y a lo lejos
hay que darse un baño de tumba.

Sin duda todo está muy bien
y todo está muy mal, sin duda.

(...)

Hay que darse un baño de tumba
y desde la tierra cerrada
mirar hacia arriba el orgullo.

Entonces se aprende a medir.
Se aprende a hablar, se aprende a ser.
Tal vez no seremos tan locos,
tal vez no seremos tan cuerdos.
Aprenderemos a morir.
A ser barro, a no tener ojos.
A ser apellido olvidado.

Hay unos poetas tan grandes
que no caben en una puerta
y unos negociantes veloces
que no recuerdan la pobreza.
Hay mujeres que no entrarán
por el ojo de una cebolla
y hay tantas cosas, tantas cosas,
y así son, y así no serán.

Si quieren no me crean nada.

Sólo quise enseñarles algo.

Yo soy profesor de la vida,
vago estudiante de la muerte
y si lo que sé no les sirve
no he dicho nada, sino todo.
Pablo Neruda, Estravagario

lunes, 25 de enero de 2010

De amor y música

The Man I Love
Él, que evidencia mi corazón,
que tiene en sus manos la fuerza
que me enciende, él es un marino que canta
la canción del nauta, aún atatado a grilletes
canta la canción que me convida, ese
taumaturgo, porque él es mi hombre,
él me arrebola y sé que él me ama.
Quiero ser agua y que me beba. Quiero ser
lecho donde duerma. Quiero ser la estrella
de su aire tibio. Quiero ser la gacela de su
hambre. Quiero que me mire y me
sorprenda. Quiero ser un viento del Oriente
y que me aspire. Quiero espiar su retrato y
ver los gestos del hombre que amo.
(...)
Si viene solo, yo estoy sola. Yo estoy
sola siempre sin él. En mi cuerpo hallará un
amor diferente, una sinfonía para
embriagarnos en el foro de mi noche y de mi
día, él es el hombre que amo. Él es una
agitación de gigantes: el hombre que amo. Y
si me mira, sonrío y me ruborizan sus
anhelantes ojos negros. Sus manos desnudas,
sus brazos que son tenazas de fuego.El
hombre que amo es casa de la pasión y
mansión de los deseos.
--p.13

Casablanca

Con el paso del tiempo lo querido cambia.
Cambian los hombres y las ciudades, cambia
el mundo. No hay promesas que recordar,
porque hay olvido. Los amantes se  separan o
se pierden con el paso del tiempo. Nuestra
alma es una provincia que presereva unos
cuantos recuerdos, si tenemos los ojos abiertos.
--p.31

Lágrimas negras
Y con tu partida, todos los remedios son vacuos
y anotados en papelitos,
llenan montañas.
--p. 40

Una noche en la Ópera
Los acontemcimientos no tienen orden; la vida es un
chiste y que sólo la muerte, que puede ser una
bufonada, nos saca de él.
p. 42

Algo flota sobre el agua
Hubo necesariamente muertos: siempre hay
tormenta en el amor.
--p. 43

Startdust
Siempre me pregunto dónde dejé el amor.
--p.45


Mario del Valle, El torso de una mandolina, Papeles Privados, 2009.

miércoles, 20 de enero de 2010

Tristano muere, invierno en Lichtenstein

Mi amiga Thelma mudó a Lichtenstein para casarse allá. Desde luego, la extraño mucho y muero por ir a verla pronto. Ahora la pienso mucho entre la nieve, lidiando con esos climas tan distintos a los que tenemos aquí (aunque esté nevando en Zacatecas, Coahuila y otros lugares).

Como parte de su herencia yo me quedé con varios de sus libros y un vestido. Dejo ahora algunas citas de Tristano muere, libro de Antonio Tabucchi que he leído y ahora paso a su amigo Memo.

(...) de la vida es más lo que no recordamos que lo que recordamos...
--p. 10

(...) la vida uno debe llevársela a la tuma. Me refiero a la vida verdadera, la que se vive dentro. Para dejársela a los demás, basta con la vida que se vive por fuera, es ya tan evidente, tan impositiva.
--p. 12

Los hombres no se mueven, quedan hechizados en distintos momentos fijos, sólo que no lo saben, nosotros creemos que hay un flujo continuo que poco a poco se evapora, y en cambio, no, en alguna parte del espacio queda este momento fijo con su gesto y todo, como en un hechizo, una fotografía si su placa. Es necesario saber verla, pero ahí está, te lo dijo yo.
--p. 43

"Y lejos, muy lejos en el tiempo, tal vez algún día en los ojos de otro encuentres algo de mis ojos".
--p. 84, fragmento de una cación de Luigi Tenco, en italiano en el original.

... a veces eso pasa, estás a punto de convertirte en héroe y todo acaba en mierda... (...) a menudo los heroísmos acaban en mierda, mejor dicho, casi siempre, pero eso no debe decirse, no es adecuado para la educación de los niños (...).
--p. 91-92

Y a veces me pregunto si lo que te cuento es mío porque lo cuento yo es tuyo porque lo escribes tú... Las cosas ¿pertenecen a quien las dice o a quien las escribe?
--p. 97



... he visto otros enigmas como flores abiertas en el vacío, faldas vacías que reclamaban cuerpos convertidos en aire, y he visto el corazón de una muchacha olvidado en una jaula, excrementos de león, el circo estaba lejos, y el tiempo era una fortaleza defendidada por muros de piedra y de estupor, y sobre aquellos amuros se había posado una paloma ciega, pero ¿cómo descifrar lo que los héroes no cuentan?, ¿cómo vencer al mar si la navegación es libre pero está prohibido contruir barcos?...
--p. 106

¿Sabes cuál es la verdadera naturaleza de la traición? Que es traidora, que traiciona incluso a quel que traiciona, y no tiene confines, como la sombra sobre el paisaje, empiezas por traicionar un amor, o un leve cariño, quiero decir, una cosa de nada, un gato por ejemplo, y acabas por llegar a ti mismo, pero tú no sabías que acabarías por llegar a ti mismo, pues entonces no hubieras dado el primer paso, y en cambio ese paso precisamente, uan cosita de nada que tan insgnificante te parecía, se ha convertido en una catástrofe, es un aluvión, la riada te arrastra, tú braceas, braceas, no se puede nadar en la riada.
--p. 118

martes, 19 de enero de 2010

@vellana

Y vine al norte a llamarme Avellana. ¿Y él? Chayoti, como que su barba pica.

miércoles, 13 de enero de 2010

Carta de amor del cronopio mayor

No nos dejes plantados. Beberemos, nos mojaremos, reiremos, hablaremos y vagaremos de madrugada por las calles que tan bien conocemos. Ve.



Todo lo que de vos quisiera
es tan poco en el fondo
porque en el fondo es todo,

como un perro que pasa, una colina,
esas cosas de nada, cotidianas,
espiga y cabellera y dos terrones,
el olor de tu cuerpo,
lo que decís de cualquier cosa,
conmigo o contra mía,

todo eso es tan poco,
yo lo quiero de vos porque te quiero.

Que mires más allá de mí,
que me ames con violenta prescindencia
del mañana, que el grito
de tu entrega se estrelle
en la cara de un jefe de oficina,

y que el placer que juntos inventamos
sea otro signo de la libertad.

martes, 12 de enero de 2010

Autobiografía de Rojo de Anne Carson

Por fin, luego de casi un año de que revisara las primeras pruebas, salió este libro de Anne Carson. La traducción de Tedi López Mills es excelente, y el libro es bellísimo. Dejo algunos fragmentos que estuvieron durmiendo meses en la computadora.


El sonido de los caballos era el de rosas que se queman vivas.
IX

Nos concebiríamos de modo continuo con el mundo si no tuviéramos estados de ánimo.
Es una disposición mental que nos revela
(sostiene Heidegger) que somos seres a quienes se les ha arrojado dentro de algo distinto.
¿Algo distinto de qué?
Gerión recargó su frente acalorada contra el vidrio mugroso y lloró.
Algo distinto de este cuarto de hotel,
se oyó decir a sí mismo y unos instantes después avanzaba entre las zanjas huecas
de la avenida Bolívar. El tráfico era escaso.
Caminó junto a quioscos cerrados y vitrinas vacías. Las calles se hicieron más /estrechas, más oscuras.
En declive.
XXI. Tango


(...)y el cuerpo entero
de Gerión formó el arco de un grito–apuntado a esa costumbre, la costumbre humana
del amor equivocado.
XXIV. Libertad

Heracles encendió el motor y brincaron hacia delante sobre el lomo de la noche.
Sin tocarse
pero unidos en el asombro como dos heridas que yacen paralelas en la misma carne.
X. La pregunta del sexo



Un volcán sano es un ejercicio en los usos de la presión.

_______________________

Gerión estaba sentado en la cama de su cuarto de hotel meditando acerca de las /grietas y las fisuras
de su vida interior. Puede ocurrir
que la salida de la abertura volcánica esté bloqueada por un tapón de roca, lo cual /empuja
a la materia fundida hacia los costados a través
de las fisuras laterales llamadas labios de fuego por los vulcanólogos. Sin embargo, /Gerión no quería
convertirse en una de esas personas
que no piensa en nada salvo en sus depósitos de dolor. Se inclinó sobre el libro en /sus rodillas.
Problemas filosóficos.
"…Nunca sabré cómo ves tú el rojo y tú nunca sabrás cómo lo veo yo.
Pero esta separación de las conciencias
se reconoce sólo después de una falla en la comunicación, y nuestro primer /impulso es
creer en un ser indivisible entre ambos…"
Mientras leía Gerión sintió algo así como toneladas de magma negro en ebullición
en las regiones más profundas de sí mismo.
Movió la mirada de vuelta al inicio de la página y comenzó de nuevo.
"Negar la existencia del rojo
es negar la existencia del misterio. El alma que así lo hace algún día enloquecerá."
Una campana de iglesia tañó a lo largo de la página
y la hora de las seis p.m. se derramó por el hotel como una ola. Se encendieron
lámparas y colchas blancas se lanzaron hacia delante,
agua corrió dentro de las paredes, el elevador se estrelló como un mastodonte en
su jaula hueca.
XXXII. Beso


Y ahora el tiempo se lanza hacia ellos
ahí donde están parados uno junto al otro, los brazos tocándose, la inmortalidad en /sus caras,
la noche a sus espaldas.
XLVII. Los instantes en que un hombre se adueña de sí mismo

martes, 8 de diciembre de 2009

Dice George Orwell que todo libro es un fracaso

Para Orwell hay cuatro principales motivos que llevan a alguien a escribir. Según él, el primero es:

"El egoísmo agudo. Deseo de parecer listo, de que hablen de uno, de ser recordado después de la muerte, resarcirse de los mayores que le despreciaron a uno en la infancia, etc., etc. Es una falsedad pretender que no es éste un motivo de gran importancia. Los escritores comparten esta característica con los científicos, artistas, políticos, abogados, militares, negociantes de gran éxito, o sea con la capa superior de la humanidad. La gran masa de los seres humanos no es intensamente egoísta. Después de los treinta años de edad abandonan la ambición individual -muchos casi pierden incluso la impresión de ser individuos y viven principalmente para otros, o sencillamente los ahoga el trabajo. Pero también está la minoría de los bien dotados, los voluntariosos decididos a vivir su propia vida hasta el final, y los escritores pertenecen a esta clase. Habría que decir los escritores serios, que suelen ser más vanos y egoístas que los periodistas, aunque menos interesados por el dinero".

Al final de su texto "Por qué escribo" (publicado originalmente en Gangrel nº 4, verano de 1946. Traducción de Rafael Vázquez Zamora en A mi manera, Ed. Destino, 1976, tomado del sitio de la fundación Andreu Nin), dice:

"Mirando la última página, o las dos últimas, veo que he hecho parecer que mis motivos al escribir han estado inspirados sólo por el espíritu público. No quiero dejar que esa impresión sea la última. Todos los escritores son vanidosos, egoístas y perezosos, y en el mismo fondo de sus motivos hay un misterio. Escribir un libro es una lucha horrible y agotadora, como una larga y penosa enfermedad. Nunca debería uno emprender esa tarea si no le impulsara algún demonio al que no se puede resistir y comprender. Por lo que uno sabe, ese demonio es sencillamente el mismo instinto que hace a un bebé lloriquear para llamar la atención. Y, sin embargo, es también cierto que nada legible puede escribir uno si no lucha constantemente por borrar la propia personalidad. La buena prosa es como un cristal de ventana. No puedo decir con certeza cuál de mis motivos es el más fuerte, pero sé cuáles de ellos merecen ser seguidos. Y volviendo la vista a lo que llevo escrito hasta ahora, veo que cuando me ha faltado un propósito político es invariablemente cuando he escrito libros sin vida y me he visto traicionado al escribir trozos llenos de fuegos artificiales, frases sin sentido, adjetivos decorativos y, en general, tonterías".
 

jueves, 26 de noviembre de 2009

Minicuentos sin dinosaurio

Van algunos de los textos elegidos en el Segundo Concurso de Minicuento, 2009, de la Revista Asfáltica.

No me encantó el primer lugar, sí el segundo, que aparece aquí junto con unas menciones francamente buenísimas.


Ese sabor
El día de la coronación, hubo vítores y abundante vino. Más tarde,
en la cámara nupcial, el nuevo rey desvistió a la reina, quien,
a pesar de la edad, aún mantenía una figura atractiva. Una vez
desnuda, la tumbó sobre la cama. Le besó los muslos, la vagina, el
ombligo, y finalmente los senos. El sabor de los pezones a Edipo
le resultó familiar. Qué raro, pensó, me he acostado con medio
mundo, pero no recuerdo haber estado antes en esta ciudad.
Daniel Avechuco Cabrera
(Hermosillo, Sonora, México)

Nomás tantito
Sus padres, histéricos, le dijeron que no. También sus abuelos,
paternos y maternos. No, exclamaron sus hermanos. No, gritó
el sacerdote, llevándose la Biblia al pecho. Los árboles, la noche,
incluso los grillos parecían estar de acuerdo en que no. Y fue
así que el niño, muy a su pesar, tuvo que volver al cementerio.
Carlos Alvahuante Contreras
(Tlalpan, Distrito Federal, México)

Cobardía
A pesar de haber muerto hace siete años mi abuelita apareción
en una reunión familiar. Todos la recibimos con gusto y, como un
acuerdo implícito, nadie mencionó su condición de muerta, para
no molestarla.
La velada transcurrió cómodamente, pero, al
despedirnos, ninguno de nosotros se ofreció a llevarla.
Laura Elisa Vizcaíno Mosqueda
(Benito Juárez, Distrito Federal, México)

Incertidumbre mortal

—…
— ¿Dios?... ¿eres tú?...
Edgard Mauricio Peña Montalvo
(Coyoacán, Distrito Federal, México)


sábado, 21 de noviembre de 2009

Si le queda el saco al SME, que se lo ponga. Sobre sindicatos y si Bakunin los viviera, de seguro se muriera (otra vez).

Para mi familia, la de sangre (sobre todo papá Toño) y la elegida. Para Luis Hernández Navarro, para Alfredo y el Arturo.

Se ha convertido en mi última confesión política: me encantaría decir que apoyo al SME; la verdad es que no puedo. Me encantaría decirlo porque me considero de izquierda, porque si tuviera que elegir un "ismo" con qué definirme, éste sería sin duda el anarquismo y por ende, le concedo un peso importante al sindicalismo.

Quisiera decir que estoy con el Sindicato Mexicano de Electricistas porque el noventa por ciento de mis visiones políticas quedaron selladas cuando mis tíos adorados (que se conocieron y enamoraron en el sindicato de telefonistas) me prestaron El corto verano de la anarquía en una edición de antes de que yo naciera. Que estoy con los electricistas porque mi tatarabuelo materno fue de los fundadores del sindicato de CFE en Guadalajara y eso le costó el trabajo y terminar sus días trabajando en el club Atlas (lo que explica la irrevocable lealtad de mi familia por el equipo: les van aunque ganen).

Quisiera decir, como han hecho muchos adherentes, que al final estoy con ellos porque son trabajadores, como todos nosotros y todos mis compañeros. Pero tampoco puedo.

I: Si Bakunin, viviera, al ver esto se muriera...

Siempre he pensado que, de alguna torcida forma, el sindicalismo mexicano ha naufragado en la mayoría de sus experiencias. Mientras que en los países escandinavos los sindicatos sirven (si creemos a Newskeek) para llegar a acuerdos de productividad a cambio de mejores condiciones de trabajo, mi experiencia con algunos sindicatos mexicanos es que sirven para justificar ausentismos y alegatos de pereza disfrazados de un "no está en mis funciones", o "ya no es hora de oficina". Y todo eso sólo da argumentos a quienes proponen la compra-venta salvaje del trabajo (con prestaciones mínimas para el empleado, y máximos beneficios para el patrón) como la panacea a todos los problemas laborales.

También el sindicalismo mexicano tiene otro rostro más trágico que, para añadir dolor a la pena, (como dijera Miguel) no está peleado con el anterior: el charrismo. Pero de esa película de horror trágico-surrealista es otra historia, y como diría Ende, merece ser contada en otra ocasión.

viernes, 20 de noviembre de 2009

El pollero estrella

Mi vida de ama de casa alcanzó su momento cumbre cuando tenía catorce años. Nunca me he sentido domésticamente tan oprimida como entonces, quizá porque a esa edad y en mi circunstancia familiar los quehaceres de la casa eran un peso demasiado grande que cargar sobre mí.

Hice mi primer huevo estrellado cuando tenía seis años. A los quince ya hacía chiles rellenos, tamales y otras monerías. A los dieciséis me propuse no hacer ni un café con leche mientras me durara la prepa y cumplí: creo que mi platillo más elaborado en esos años fueron unos hot cakes de un día que suspendieron las clases y acabé con mis amigos jugando nintendo en la casa.

Ahora cocino mucho y una parte significativa de mi tiempo se va en cosas de la casa. No me importa, al contrario, hay labores que disfruto mucho.

Mi carne favorita para cocinar es el pollo --amo el pescado pero no he logrado encontrar una pescadería en la Escandón y del de la comer o el chedraui ni hablar--, pero el pollero más cercano a mi casa me ha orillado a abastecerme en el súper.

El hombre tiene una calma desesperante. Un día esperé más de hora y media a que me despachara piernas con muslo. Lo peor son sus aires de divo: no le importa tener a diez personas esperando, él se lo toma con calma. Limpia el pollo minuciosamente y todavía se de tiempo para hacer comentarios a la clientela. Para rematar, la pollería también es verdulería y él es el único que atiende. Cuando el local está de verdad concurrido concurrido, al grado que la gente amenaza con enloquecer y usar las tijeras para pollo en su contra, el hombre permite que la gente se despache sola la verdura, la pese, y hace pausas en su arte polleril para cobrar.

Pero eso sólo ocurre a veces. Puede, sin remordimiento de conciencia alguno, dejarte esperando media hora a que limpie una pechuga y medio pollo para cobrarte dos jitomates y decirte que no tiene ajo.

Decidí liberarme de la tiranía del pollero un día que, tras veinte minutos de espera, me dijo que no tenía cambio para mi billete de cincuenta y que no estaba dispuesto a fiarme la jícama y la lechuga. Fue el final. Desde entonces compro en el súper y ante la emergencia acudo a uno de los híbridos entre tienda de abarrotes y minisúper --atendidos por chavitos emo que tratan de ligarme-- que ahora pueblan la colonia.

Al mes se me pasó la indignación, y muy de vez en cuando paso por la pollería cuando veo que no hay nadie. ¿Por qué todos terminamos soportando los desplantes del pollero?, me pregunto cuando veo la aglomeración digna de los mejores tiempos de los países comunistas ante el local.

Tengo varias teorías, algunas lógicas, otras patafísicas. Desde luego, no hay recauderías cerca y el mercado está a seis cuadras o más, además, hay que cruzar una avenida para llegar. Un día encontré al pollero con solo una clienta, una mujer cincuentona, con los cabellos teñidos de rubio: le daba terapia de "tú-vales-mucho-y-no-te-mereces-esto". La señora salió hasta sonriente, como flotando por sobre el asfalto.

Creo que el pollero confidente tiene a su clientela cautiva. E. opina que hasta puede ser el amante de la mitad de las amas de casa irremediablemente fieles a sus métodos meticulosos para limpiar aves. Yo creo que en el fondo, sabe que la mayoría de los que le compran aguantarán todo.

En un momento de desesperación kafkiana, con unas diez personas apretujadas en el local entre niños, maridos enviados por el aguacate y señoras con carrito de mercado una mujer tuvo la osadía de preguntar: "¿por qué no se contrata a alguien?". El pollero hizo una pausa en su parsimonioso arte para responder con una sonrisa pícara: "Es que no me sale".


Actualización a 2020. Algunos años después supe por O. Luna el nombre del pollero (que ahora no recuerdo). Luego el local lo compró una familia súper amable y eficiente donde me fiaban y a veces pasaba sólo a saludar. Vendían muchos productos locales como condimientos y sopes, y uno podía pedir verduras o frutas especiales por encargo, ahí di y recibí consejos de vecinas. Se volvió por años la tienda favorita de Milton y mía. El año pasado cambió de dueño otra vez. Nada es lo mismo. Creo que se ha vuelto un lugar medianamente surtido y útil, pero olvidable. Yo ya compro en otros lados.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Cosas que hacer después de visitar la expo de Cildo Meireles

Domingo. Día perezoso. Fuimos al MUAC a ver la exposición de Cildo Meireles, a desayunar en La Parroquia. La vida es una sucesión de pequeñas cotidianeidades, de instantes intrascendentes en los que, a veces, uno descubre oculta la felicidad.



Foto, EFE

Junto al lavabo, adivinando uno en el otro la sonrisa en la oscuridad, cantamos "sangre de perro, en los grifos"... "y lloras con tus lágrimas, lágrimas, lágrimas de sangre de perro". Bendito Corcovado.


En la tarde lavé mi bolsa roja recién comprada en Oaxaca. Me traje a Meireles a casa. Y dormimos, y dormimos. Y todo fue cálido, cotidiano, perfecto.


Para ver buenas imágenes de la exposición: el Flickr de Miguel Oz.

martes, 10 de noviembre de 2009

Para terminar con la maldición de Onetti... (Uuuuuuuuuuuuurge que se acabe lo maldito y empiece lo demás)

La maldición cayó sobre mí el día que toqué este libro, se hizo inevitable cuando escribí la reseña (mi favorita de las que he escrito, junto con una de Clariond de los tiempos de la Coordinación que ya no está en línea) y se intensificó hasta que me arrastré por el piso hace un par de días (literal y metafórico). He tocado fondo, supongo.

Así que para conjurar, citemos a Onetti:

La literatura es mentir bien la verdad.

(La frase, tomada de un blog que me encanta: el Frasario, alias "mi tanga de guerra").



Y para que pegue el ensalmo, la canción Little person, cortesía de Rodrigo, porque también "I do my little job. And live my little life".

Es de Jon Brion, el mismo que hizo la música de Eternal Sunshine of a Spotless Mind.

[20:21] Rodrigo: Ahorita estamos en esa etapa de asegurar la chuleta.
Adriana Isabel. Caminar por la navaja del ahora εïз: Mmm... yo ya me convencí que ese es el cuento que nos cuentan para explotarnos. Y a la chingada con todo. Mi fe en la divina providencia, san Bakunin y el orden del caos es absoluta.
Rodrigo: Jajaja. Sí, claro, también pienso eso. Sí, todo es una mentira.
Adriana: ¿Andan re locos con el bicentenario?
Rodrigo: Sí, con esa payasada de no se cuantos miles de pesos.
Adriana: Pasaremos a la posteridad como la generación que sobrevivió al presi enano y sus pinches ondas del bicentenario... Si sobrevivimos, claro.
Rodrigo: Jajajaj, así es.
[20:35] Rodrigo: ¡¡Oye, ya me dieron salida!!!. Me voy. ¡¡¡Cuídate!!!
Adriana: Huyeeeeeeeeeee
.
[20:36] Mensaje de meebo:
Rodrigo está desconectado.

miércoles, 28 de octubre de 2009

¿Por qué escribo? Cuando la vida nos traga sin antes masticarnos

(Él solía criticarme cuando hablábamos de la vida como algo personal. Porque la vida no es un ente personal, sino algo de lo más impersonal que tenemos).

No ha habido nada en los últimos dieciocho años que me haga dejar de escribir. Ni el amor, el desamor, las desilusiones, el miedo o la muerte de quienes me rodean. Ahora que he mantenido el vicio por tanto tiempo creo que no podría dejarlo, que mucho de mi definición de quien soy está en esta frase sencilla: yo escribo.

Escribo para recordar, pero también para dejar ir ciertos episodios. Para darle importancia a las cosas o quitársela. Para ponerle al mundo lo que no encuentro en él, para cambiarlo, para cambiarme.

Para que ciertas cosas de la vida no sólo pasen, sino puedan volver a pasar. Para que otras no pasen nunca más. Porque como dice Sabines, en parte quizá sí vivimos la vida sólo para recordarla.

A veces escribo para otros. En largas temporadas, sólo escribo para mí.

viernes, 23 de octubre de 2009

Mundos-abismos (Louise Glück)

Una de las mejores poetas estadounidenses contemporáneas. Traducida al español por el generoso Eduardo Chirinos. La conocí en otra traducción (impecable) de Pura López Colomé que, probablemente, nunca vea la luz porque los derechos de su obra en nuestro idioma los tiene Pre-textos de Valencia. Admiré a Pura como a pocas personas cuando terminábamos la edición de libro, que incluía El iris salvaje y otro libro: revisaba las pruebas desde su casa o desde el hospital mientras le daba batalla al cáncer.

[...] creamos mundos-abismos de separación


Para no dejar ir si uno lo encuentra:
Louise Glück, Proofs and Theories: Essays on Poetry, Ecco Press, 1994.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¿Y si en vez de planear tanto voláramos un poco más alto?

Quino, en labios de Mafalda.

martes, 20 de octubre de 2009

Cuando Amador se encontró con la podredumbre. Cioran entrevistado por Savater

Un libro debe ser realmente una herida, debe trastornar la vida del lector de un modo u otro. Mi idea al escribir un libro es despertar a alguien, azotarle.


Émile M[ichele] Cioran, el rumano filósofo de la podredumbre, entrevistado por Fernando Savater.

Nota al pie: Ví a Esther Seligson por primera en la penumbra de un salón donde sólo relumbraban los espejitos de su túnica. Ella dirigía una lectura dramatizada de su más reciente libro y la gente a su alrededor murmuraba que se veía bien, que estaba mejor luego de (no lo decían), la muerte de su hijo. Habló de Irma Dávalos --a quien le prologó Para alcanzar la luna-- otra de las suicidas que cruzaron su vida.

Al final, un lector vestido de negro con chamarra de piel hizo una confesión que parecía quemarle la garganta: que la traducción que Seligson hizo de Cioran le había permitido seguir viviendo. Ella pidió que le regalaran un ejemplar de sus Apuntes sobre E. M. Cioran. Cuando le pedí que me dedicara un ejemplar, ella me respondió con una evasiva. Deseando desaparecer insistí: "¿aunque para mí también haya resultado indispensable?". Esther me dijo que era muy joven para entender tanta desolación. Y luego, mirándome bien, recordándose quizá cuando tuvo mi edad y descubrió al rumano, me escribió en tinta verde:

Que Cioran te contagie su alegría de vivir. Con amor,
Esther Seligson.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Cortázar zen

(...) la comprensión del extraño lenguaje de los maestros significa la comprensión de sí mismo por parte del discípulo y no la del sentido de ese lenguaje. Contrariamente a lo que podría deducir el astuto filósofo europeo, el lenguaje del maestro Zen transmite ideas y no sentimientos o intuiciones. Por eso no sirve en cuanto lenguaje en sí, pero como la elección de las frases proviene del maestro, el misterio se cumple en la región que le es propia y el discípulo se abre a sí mismos, se comprende, y la frase pedestre se vuelve llave.

Nota *** del capítulo 95. Cita suzukiana (de Daisetz Teitaro Suzuki).
Julio Cortázar,
México, Rayuela, Alfaguara, 1992.

Hablando sobre docencia

"Creo que muchas veces, los maestros nos equivocamos y cometemos errores tremendos por culpa de esos dos pecados que siempre vienen juntos: soberbia/autodesprecio".
(...)

Sobre la postura de los maestros (que fueron el único gremio que brindó más apoyo a Hitler que los banqueros):

"Creemos que tenemos el poder, pero nos rendimos servilemente a él. Nos sentimos menos y tratamos entonces, de ser esclavos y participar de las migajas de los poderosos... (...)".

Las citas tomadas de:
Alfredo Gabriel Páramo, "Aprendices de hechicero", en: El Occidental, sábado 12 de septiembre de 2009

martes, 13 de octubre de 2009

De Wilhelm, el filósofo enamorado (hermano del viajero Alexander)

Algunas naciones se contentan más con el cuadro del mundo que les presenta su lengua y sólo buscan en ella más luz, coherencia y armonía. Otras se incrustan más laboriosamente en el pensamiento, creen no poder dar suficiente importancia al concepto, hacerlo adecuado, y descuidan la propia completitud formal. En ambos lenguajes quedan las marcas de esto (...). s/p

Pues la lengua se enfrenta en el sentido más genuino con un dominio infinito y sin fronteras, el conjunto de todo lo pensable. Eso le obliga a hacer un uso infinito de medios finitos (…). p. 131

Un lenguaje tan perfecto como el homérico ha debido rodar muy largo trecho por entre las olas del canto, siglos enteros de los que ninguna crónica nos ha sido legada. (…) El lenguaje está profundamente imbricado en la evolución espiritual de la humanidad, a la cual acompaña en cada etapa de su progresar o decaer aquí y allá, y en él se reconoce el grado de cultura alcanzado en cada instante. p. 27


Wilhelm von Humboldt
Sobre la diversidad de la estructura del lenguaje humano y su influencia sobre el desarrollo espiritual de la humanidad
(introducción y prólogo de Ana Agud)
Barcelona, Anthropos, 1990

jueves, 8 de octubre de 2009

Mi nombre mil uno

Dicen que los amantes se inventan nombres para llamarse por el miedo de asumir la intensidad de sus sentimientos.

Así, soy ahora

niña de la playa

y aún, por unas semanas más, antes de que decida visitar de nuevo a mi peluquera japonesa de a cincuenta pesos

meni pelicorta
.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Sobre el abismo (a veces insalvable) entre imaginar y hacer. Caminando al borde

Los artistas teorizan sobre lo que quieren, pero hacen lo que pueden.

André Malraux


Digo yo que es difícil que cuando un artista tiene un gran deseo, un gran sueño no ponga toda la carne de su capacidad artística en el asador para lograr que esa desequilibrada balanza se nivele lo más posible y que entre su 'teorización' y la realidad de las obras enraizadas y emanadas de ella no haya más que la diferencia natural que media entre el vehículo de las palabras y el de las materias o instrumentos que hacen surgir las imágenes (…) ¡Gran deseo, gran sueño, que yo espero ir logrando despacito!

Carmen Pallarés

Ambas citas aparecen en un trabajo de María Rosal Nadales.

jueves, 1 de octubre de 2009

Cuando el mundo era nuevo, y todo pasaba de verdad por primera vez. Una carta que escribí en 2003...

Mi vida está por ahora en otra parte, muchos caminos me seducen a recorrerlos.  Me llaman por igual lo horrible y lo bello, las miserias y las cumbres de la vida.

Estoy releyendo en desorden La insoportable levedad del ser  —quizá nunca te lo dije, pero mi vida se podría contar en libros.  Y si lo hiciera, éste sería uno de los cruciales—.  La primera vez que lo leí fue casi entrando a la universidad, y vuelvo al libro como al agua cada vez que siento encontrarme entre sus páginas. 

La insoportable levedad es un libro hermoso, y como todas las obras de arte tiene la virtud de hablar a cada quien cosas distintas.  Tiene cuatro personajes cuya suma son algo más y algo menos que el yo del autor.  Cuatro personajes que a cada quien le dice algo sobre sí mismo. 

Teresa  es esposa de Tomás.  Tomás le es crónicamente infiel porque su vida es una empecinada búsqueda de la milésima de diferencia que existen entre una mujer y otra al momento del sexo.  Sólo cuando son viejos, Tomás accede a que dejen Praga para irse a vivir al  campo.

Siempre le había reprochado secretamente que no la amaba bastante.  Su propio amor estaba para ella fuera de toda sospecha, mientras que consideraba el amor del él como simple amabilidad. 
Ahora ve lo injusta que ha sido:  ¡Si de verdad hubiera sentido por Tomás un gran amor, hubiera tenido que permanecer con él en el extranjero!  ¡Allí Tomás estaba contento, se le abría la perspectiva de una nueva mida!  ¡Y a pesar de eso se fue de allí!  (...)  ¡En realidad sabía que vendría tras ella!  Lo atraía cada vez más hacia abajo, como atraen las ninfas a los campesinos hacia los pantanos para dejarlos morir allí.  (...)  Le hacía ir tras ella como si quisiese comprobar permanentemente que la amaba, hizo que fuera tras ella hasta llegar a este sitio:  con el pelo cano, cansado, con las manos medio destrozadas, que ya nunca podrán coger un bisturí.  Llegaron a un lugar del que ya no pueden ir a ninguna parte. 
Dios mío, ¿era necesario llegar hasta aquí para que creyera que la quería?
(...)
Teresa se fue a casa y llenó la bañera de agua.  Se sumergió en agua caliente pensando que toda la vida había utilizado sus propias debilidades en contra de Tomás.  Todos tendemos a considerar la fuerza como culpable y la debilidad como víctima inocente.  Pero Teresa ahora lo comprende.  ¡en su caso ha sido al revés!  (...)  Su debilidad era agresiva y le obligaba a constantes rendiciones, hasta que por fin dejó de ser fuerte y se convirtió en un conejito en su regazo.
(...)
Ella había llegado adonde quería llegar:  siempre había deseado que fura viejo.  Volvió a acordarse del conejito al que apretaba contra su cara en su habitación infantil.
¿Qué significa convertirse en conejito?  Significa perder toda fuerza.  Significa que uno ya no es más fuerte que el otro.


Esto es de Sabina.  Sabina es una pintora, una de las tantas amantes de Tomás.  Finalmente ambos dejan de verse, y Sabina se vuelve amante de Franz.

Se acordaba de su encuentro en el compartimiento del tren en Ámsterdam. Aquella vez tuvo ganas de caer de rodillas ante él  y pedirle que la retuviera aunque fuera por la fuerza y que nunca la dejase ir.  Aquella vez deseó que terminara de una vez ese peligroso camino de traiciones.  Deseó detenerse.

Sabina es el personaje de los abandonos en la novela, la que siempre se está yendo, la que queda sola.  La que "traicionó" a sus padres, a su patria, a sus amantes.

Pero para sus adentros añadió lo siguiente:  Franz es fuerte, pero su fuerza se dirige sólo hacia fuera.  Con respecto alas personas con las que vive, a las que quiere, es débil.  La debilidad de Franz se llama bondad.  Franz nunca podría darle órdenes a Sabina.  (..)  hay cosas que sólo pueden hacerse con violencia.  El amor físico es impensable sin violencia. (...)
Sabina continuó con su meditación melancólica:  ¿Y si tuviera un hombre que le diera órdenes?  ¿Alguien que quisiera ser su amo?  ¿Cuánto tiempo iba a aguantar.  ¡Ni siquiera cinco minutos!  De lo cual se deduce que no hay hombre que le vaya bien.  ni fuerte ni débil.

A veces me siento tanto como Sabina... abandonando, traicionando.  Es un camino que nunca termina, pero es el camino que elegimos algunos.

diciembre de 2003

Milán Kundera
La insportable levedad del ser
México, Tusquets, 2002.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

¿Qué es un escritor con huevos? Charla con Rafael Toriz pirateada del cara-libro

Rafael Toriz Este es un escritor con huevos, "ETA es una banda paramafiosa, que trafica con cocaína": http://www.revistaenie.clarin.com/notas/2009/08/31/_-01989425.htm
Saviano explicó, durante una rueda de prensa en Santander, al norte de España, que esta "idea" la obtuvo de una investigación del departamento antimafia de la Policía italiana en los años noventa, que ...


Adriana Del Moral
Aunque no sé si son más huevos los de Saviano, o los de Esther Seligson, una de las mejores escritoras "desconocidas" de México. Saviano es implacable con la realidad. Seligson con la realidad interna.
Y desde luego, recordemos los huevos de Salman Rushdie (y los A. Maalouf). Escribir es una profesión de alto riesgo.
01 de septiembre a las 10:18 · 


Rafael Toriz
A mi me parece que Seligson es una grandísima ensayista lírica, intensa y sensible; sin embargo tomar la política por los cuernos es una épica que ya no se ve en nuestros tiempos, mucho menos en las filas de la lit mexicana. Saviano, como los bragados, algo tiene de orate...Seligson, por el contrario, de comodidad. Saludos. Y concuerdo: escribir es un acto de combustión.
01 de septiembre a las 10:49


Adriana Del Moral
La cronopia y unos cuates. A ver, retomo. creo que hay de huevos a huevos, de épicas a épicas. Simiente es el libro más cojonudo, más doloroso, más intenso, más honesto que he leído en los últimos tres años, y leo un chingo. No creo que sea nada cómodo escribir de cómo tu hijo mató y se mató, escribirlo sin parcialidades, juzgarte con tanta dureza pero sin golpes de pecho.
Y de los orates que le entran a escribir de política... bueno, es una discusión más larga. Pero creo que muchos se asumen más periodistas que escritores. Y a veces las fronteras no son simples... ¿Conoces Sentido contrario de Luis Hernández Navarro? Quizá autocomplaciente en algunas cosas, en otras, de huevos también.
23 de septiembre a las 2:30

Posdata: ¿Acaso no
Kapuściński merecía el Nobel más que muchos señores y señoras estirados que lo han ganado?

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Maestra?

¿Estaba loca cuando elegí mudar mi quehacer a uno de los campos más demandantes, desgastantes y para colmo, mal pagados que existen?

Loca siempre he estado, ya me lo decían hasta en la facultad.

Me digo que lo que quería era cambiar al mundo, sentir que mi trabajo era importante, que significaba algo para alguien.

Quizá es que, como me dijo el hombre más sabio que conozco: "la vida se trata de eso, de encontrar qué es lo que vale la pena hacer. Y no es una respuesta que tengas que encontrar hoy, ni mañana, es una búsqueda de toda la vida".

Supongo que es como me lo dijo: una oportunidad para aprender mucho, con mis seis sentidos.

No sé por qué, estoy llorando.

(Es y no por lo que dijo Miguel: Así es trabajar con seres humanos).

Collage de Neruda (para el día nublado)

Es la mañana llena de tempestad
en el corazón del verano.
(...)
Innumerable corazón del viento
latiendo sobre nuestro silencio enamorado.


(El cuarto de los veinte poemas y la canción desesperada)


La niña de madera no llegó caminando:
allí de pronto estuvo sentada en los ladrillos,
viejas flores del mar cubrían su cabeza,
su mirada tenía tristeza de raíces.

Allí quedó mirando nuestras vidas abiertas,
el ir y ser y andar y volver por la tierra,
el día destiñendo sus pétalos graduales.
Vigilaba sin vernos la niña de madera.

La niña coronada por las antiguas olas,
allí miraba con sus ojos derrotados:
sabía que vivimos en una red remota

de tiempo y agua y olas y sonidos y lluvia,
sin saber si existimos o si somos su sueño.
Ésta es la historia de la muchacha de madera.

(Soneto lxviii de los cien sonetos de amor)

viernes, 11 de septiembre de 2009

De Locke, sobre identidad. Por eso estamos jodidos...

Tan lejos como esta conciencia pueda extenderse hacia atrás a cualquier acto o pensamiento pasado, hasta allí alcanza la identidad de esa persona

Ensayo sobre el entendimiento humano, libro II, capítulo xvii, sección 9

miércoles, 2 de septiembre de 2009

Sobre el periodismo y la política

(Notas de la odisea a la que Oliver me invitó, y ahí va la crédula...)

¿Por qué soy periodista? Porque desde muy pequeño, descubrí que mi mejor forma de desenvolverme en el mundo era a través de la escritura y la lectura. El periodismo es, en el fondo, una excusa para crecer como persona a partir de ese fundamento y vivir de eso, transmitiendo mi visión ética a mis lectores y forzarme a viajar e investigar para tener algo sobre lo que escribir.

(...) la sociedad es el resultado del trabajo de animales políticos y la vida, en el fondo, es una dialéctica continua entre la respuesta a hechos inesperados y, sobre todo, volver la vista atrás para buscar semejanzas entre el presente y lo experimentado.

¿Hasta cuándo? El periodismo y la escritura, como el amor, es eterno mientras dure.

José G. Fernández (editor de Suite 101)

domingo, 23 de agosto de 2009

Y todo por una gripa...

I make mistakes, I am out of control and at times hard to handle. But if you can't handle me at my worst, then you sure as hell don't deserve me at my best.

Marilyn Monroe

miércoles, 19 de agosto de 2009

Miércoles rojo italiano (Gramsci vive, y que con nosotros esté)

Todas las frases del mismo italiano sobre el que Mussolini dijo: "Hay que detener esa cabeza".

Instrúyanse, porque necesitaremos toda nuestra inteligencia. Conmuévanse, porque necesitaremos todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque necesitaremos toda nuestra fuerza.

Si un enemigo nos hace daño y nos lamentamos somos estúpidos, porque la función de un enemigo es hacernos daño.

Todos los hombres son intelectuales pero no todos ejercen esa función en la sociedad.

Antonio Gramsci



Dedicatorias y agradecimientos a Diana Neri, que en su blog encontré la primera cita. Al Manual de lecturas rápidas para la superviviencia, y a él. Por forzarme con sus palabras y sus haceres a asumirme intelectual. Porque Gramsci lo dice mejor que nadie. Y porque ojalá podamos ser en nuestros respectivos lugares como él. Por mis alumnos, por sus niños, por nuestros sobrinos, por el otro mundo que es posible.

lunes, 17 de agosto de 2009

Una palmera entre un millón (y lo amo)

Por el placer del recuerdo. Porque hoy te amo más que entonces, mucho más, de más formas. Porque sí, sí me veo anciana a tu lado.

Dice el amor de Poncho...

Va con agradecimiento para Poncho por todo. Porque hemos crecido juntos desde la universidad, pero en especial por lo que hemos crecido después. Te quiero y te admiro, colega.

Seguiré escribiendo si no veo algo tan digno del amor que no tenga que escribirlo porque me baste con contemplarlo.

Álvaro Pombo
(del Twitter de Anagrama)


sábado, 15 de agosto de 2009

Peligros (no advertidos e imaginario/paranoicos) de la Facultad de Filosofía

Por aquello de Lucía M. Por el hombre que murió asesinado afuera de la Facu.
Porque los que, a pesar de todo, y por todo, queremos de vuelta el Che.
Por los que dependían de la piracoteca para abastecerse o sostenerese.
Hasta que la verdad (con minúsculas y en plural) se forme entre nosotros.

Se lo dije a Alfredo comiendo donde los Krishna:

Siento que cada vez soy más respetuosa de todos los cultos (y la mayoría de las prácticas espirituales), y a la vez más agnóstica.

Pinches/benditas vicisitudes de jugar a la filosofía.

P.D. Deberían poner un aviso (aunque fuera en letras pequeñitas afuera de la Facultad: PRECAUCIÓN al cruzar este umbral sólo hay camino de ida, y usted puede acabar siendo un paria social, un eremita, un loco o todas las anteriores)
P.D. P. El letrero estaría mejor que (y mejor aún en vez de) sus encabronantes carteles de los espación públicos de la UNAM son para los universitarios. ¿Qué no la Universidad la pagamos todos con nuestros impuestos? Ora resulta.

lunes, 20 de julio de 2009

You can get what you want or you can just get old. Así fui cuando era adolescente.

Encontré el blog de esta chica quizá por casualidad y quizá no tanto. Una adolescente de Buenos Aires muy guapa que hace teatro. Si hubiera sido más feliz a los 15, seguro habría sido así.
Me llegó esta entrada suya (varios acentos míos).

Si les gusta, visítenla acá. Lo vale.


Me gustan los días que no hace ni mucho frío ni mucho calor.. me siento bien sin necesidad de nada. Me gusta remolonear en la cama antes de levantarme, por alguna razón lo difruto mas que lo que dormí toda la noche. Me gusta cuando tengo un día muy lleno de cosas o completamente vacío y no hacer nada, me atraen ambos extremos. Me gusta pensar y analizar todo mil veces aunque después me canse y me quiera cortar la cabeza para no pensar más. Me gustan los abrazos que les doy a mis perras, o cuando jugamos, nos entendemos tan bien. Me gusta darle abrazos a la gente que quiero y hacerles sentir bien. No me gusta pelear y trato de no hacerlo pero para no pelear simplemente hay cosas que por una cierta cantidad de tiempo me las puedo callar . Hay cosas que no me las puedo callar ni por segundos, las tengo que decir ya en ese momento y contestarlas de esa forma en particular. Me gusta darme cuenta de los momentos que vivo y marcarlos como los buenos, me gusta vivir de esa forma el presente y darme cuenta cuando cosas buenas me pasan....aunque sea casi nunca últimamente. Me gusta ver el lado positivo de las cosas, aunque a veces la gente te la complica bastante. Cuando estoy mal me gusta hacer de cuenta que estoy bien y que no pasa nada. Me gusta que me agarren ataques raros y de repente me pinte hacer cosas que nunca hago o ir a lugares donde nunca voy. Me gusta que siempre sean las mismas personas las que me acompañen en todo. Me gusta ser tan simple como soy a veces, y odio cuando me la complico sola. pero juro que no pido mucho... si supieran lo poco que pido para ser feliz. Me gusta cruzarme por la vida con esas personas que tienen esa buena onda que contagia... que te hacen reír, que te hacen sentir bien, que simplemente siendo como son, sin un mínimo esfuerzo mas, te hacen pensar que buenas personas son. Me gustaría sacar de mi vida a personas que nunca tendrían que haber aparecido o deshacer cosas que nunca tendrían que haber pasado. Analizándolo tome tantos caminos distintos tantas veces que mi vida ahora podría ser como de 4 maneras distintas. Rescato muy poco de todo lo ocurrido. Pero la vida pasó y como paso me forme, y me gusta como soy, con todas mis cosas, todos mis nervios mis ataques, mis gustos, mis humores, y así es como me quiero quedar. Me gusta la lluvia pero la de verano, esa lluvia sin viento y que no te da frío. Me gusta mojarme cuando es así. Me gusta salir y pasarla bien, reírme, bailar, joder, con esas personas con las que hacemos un click increíble y que nos llevamos tan bien, y aunque piensen que saben de quienes hablo...no saben un carajo. Nunca saben lo que digo, todo se supone. Sólo yo se lo que pienso, lo que digo y lo que no digo.
Hay tantas cosas que no digo que no se lo imaginarían.


Si musicalizara la entrada, sería con Vienna de Billy Joel. Canción preciosa.

jueves, 16 de julio de 2009

Viernes romántico (que en realidad era jueves)

Del twitter de Chela: Yo por él haria un mapa en mi piel donde mi cuerpo fuera ese lugar que él llamara hogar.

Del messenguer de Paco:
Voy a llevar tu nombre como protección; como un amuleto, como relicario, como escapulario de jade sobre el pecho.

Dice Alejandro Páez Varela (que, pese a lo que Carlos piense, sí es buen escritor)

La mayoría de nosotros tenemos causas perdidas. Yo tengo la mía: lleva mi nombre. La mitad de una causa perdida se alimenta de la otra. Y así, por fortuna, nos vamos extinguiendo.

martes, 14 de julio de 2009

De los alardes de Calderón, o si no tiene con qué, mejor no presuma

Hace un tiempo escribí sobre la desafortunadísima declaración de Calderón de que "es el narco o el Estado" (¿y qué no son los mismos, podrían preguntarse algunos por aquello de la familia en Michoacán?).
Además de que en general la violencia produce violencia, y de que el problema del narcotráfico hay que enfrentarlo desde el fondo que son los adictos, lo que me parece más estúpido de la política calderonista contra el narco son sus alardes informativos. Como si un paralítico metido a torero se empeñara en meterle banderillas al animal.
El ejército está probando su incapacidad para derrotar al narcotráfico, como ya lo habían demostrado las policías locales y federales. Y a nuestro presidente lo mejor que se le ocurre es avisar sus "enormes" triunfos por todo lo alto para ver si el toro termina por una vez de cornarlo.
A la súper parafernalia noticiosa acompañada por spots del gobierno federal ostentando la captura de Arnoldo Rueda, alias "La Minsa" --capo de la familia en Michoacán-- el cártel respondió con ataques el sábado, el domingo y el lunes contra instalaciones policiales en ese estado, Guanajuato y Guerrero.
Además, ya se confirmó que las doce personas asesinadas y decapitadas que se encontraron en una carretera de Michoacán eran agentes de la policía federal. El mensaje que se encontró con los cuerpos: “ya los traemos, los estamos esperando, vengan por otro” (las comas son mías).
No digo que la cobardía sea la mejor estrategia para combatir a un enemigo. Sólo que, tratándose de criminales, se corre el riesgo de que contesten a quienes se presumen "héroes" firmado en sangre. ¿Es esa la lucha contra el narco que el país necesita?

La nota completa acá.

P.D. Calderón presume de valiente por enfrentar al narco "de frente". He visto sus escoltas y pasé días sin poder llegar a mi trabajo en el Centro Histórico porque se desplegaban operativos ridículamente grandes para protegerlo. Valientes son las madres, hijos y espos@s de los policías y militares que han sido asesinados en esta guerra a la que no se le ve fin. ¿Queremos llegar al día en que todos hayamos perdido a un familiar en esta lucha?.

lunes, 6 de julio de 2009

O somos pendejos o ya se nos olvidó

En la calle de atrás de donde vivo estaba la casa de campaña del diputado local por el PRI. Más de una vez sentí ganas de ponerles una pinta como "¿Creen que no tenemos memoria o qué?" "El partido que acribilló a los estudiantes en 68, que provocó las peores devaluaciones del peso, que desapareció familias en los 70 y 80".



O, parodiando su lema: "Cinismo espartano, misma actitud".

Nunca conseguí la lata de pintura ni hice el stencil.



Hoy descubrí que, cuando despertamos, el dinosaurio aún estaba ahí: fuimos tan estúpidos o tan desmemoriados como para revivirlo.

Si antes, con serias dudas sobre su legitimidad, hacían lo que les venía en gana... ¿ahora quién podrá pararlos?



Y lo dije muchas veces... si gana el PRI en 2010, yo me largo. No me siento capaz de vivir en un país capaz de hacerse ese harakiri.

lunes, 29 de junio de 2009

Del Gabo. "Para Mercedes, por supuesto".

Estaba contra toda razón científica que dos personas apenas conocidas, sin parentesco alguno entre sí, con caracteres distintos, con culturas distintas, y hasta con sexos distintos, se vieran comprometidas de golpe a vivir juntas, a dormir en la misma cama, a compartir dos destinos que tal vez estuvieran determinados en sentidos divergentes. p. 286

Con ella aprendió Florentino Ariza lo que ya había padecido muchas veces sin saberlo: se puede estar enamorado de varias personas a la vez, y de todas con el mismo dolor, sin traicionar a ninguna. Solitario entre la muchedumbre del muelle, se había dicho con un golpe de rabia: "El corazón tiene más cuartos que un hotel de putas". p.370

Gabriel García Márquez, El amor en los tiempos del cólera, Colombia, Diana, 1985.

domingo, 28 de junio de 2009

Amores que matan nunca mueren.

Contigo, Joaquín Sabina

miércoles, 24 de junio de 2009

To love (a tree)

There's a light
A certain kind of light
That never shone on me
I want my life to lived with you
Lived with you
There's a way everybody say
To do each and every little thing
But what does it bring
If I ain't got you, ain't got ?
You don't know what it's like, baby
You don't know what it's like

To love somebody
To love somebody
To love somebody
The way I love you

There's brain
I see your face again
I know my frame of mind
You ain't got to be so blind
And I'm blind, so very blind
I'm a man, can't you see
What I am
I live and breathe for you
But what good does it do
If I ain't got you, ain't got ?


La versión de Nina Simone, buenísima, acá.

Sólo por ti, sólo contigo, las noches de maldormir abrazados en sitios invariablemente demasiado estrechos.
Sólo por ti abrazarme a la piel de ella soportando los interrogatorios, las miradas recelosas. Sólo por ti guiarla de la mano, bajar con ella las escaleras abrazada.
Sólo por ti las madrugadas en Bellas Artes, las dialécticas infinitas, la honestidad hasta doler.
Sólo contigo la esperanza siempre más fuerte que todo, en este amor sin nombres y sin fronteras.

viernes, 19 de junio de 2009

Juanjo Semillas o Juan José Millás

Conocí a Millás porque una maestra de la unversidad que hizo su maestría y doctorado en Madrid estaba enamorada de él. Tenía todos sus libros y lo consideraba un ejemplo canónico del periodismo literario moderno. En 2007, Juan José Millás recibió el premio de novela Planeta por una obra autobiográfica.

Sus articuentos son textos breves que aparecen --¿aparecían?-- los viernes en El País. Ya nos gustaría ver algo así en la presa nacional un viernes de estos. Porque admitámoslo, doña Cristina Pacheco y su mar de historias llegan a ser monótonos.

Este es un fragmento del articuento 195:

"Tenemos una pasión curiosa por la cáscara, de ahí la afición a las cajas, sobre todo a las cajas fuertes. Hay personas que coleccionan pastilleros vacíos, que viene a ser lo mismo que guardar bolígrafos sin tinta, con los que sólo se pueden escribir poemas inexistentes, que muchas veces son los mejores. (...)
"Conviene sacarse punta cada mañana, pese al espanto de ver cómo se agota uno. Lo complicado de sacarse punta es saber cuánto te tienes que afilar para escribir lo suficientemente claro sin romperte antes de que hayas acabado la novela o la vida".

lunes, 1 de junio de 2009

...el amor es simplemente eso:
la forma del comienzo
tercamente escondida
detrás de los finales.


Roberto Juarroz


martes, 19 de mayo de 2009

Onetti: lugares que están en ninguna parte

Este mes ha sido el mes de Juan Carlos Onetti. La obra del uruguayo es densa, poblada de seres fracasados que escapan de la realidad a través de la fantasía, el alcohol o el sexo. Dejo unas citas de dos de sus obras sobre Santa María (su Comala o Macondo personal): Dejemos hablar al viento y El astillero.

"Es fácil dibujar un mapa del lugar y un plano de Santa María, además de darle nombre; pero hay que poner una luz especial en ada cadasa de negocio, en cada zaguán y en cada esquina. Hay que dar una forma a las nubes bajas que derivan sobre el campanario d ela iglesia y las azoteas con balustradas cremas y rosas; hay que repartir mobiliarios disgustantes, hay que aceptar lo que se odia, hay que acarrear gente, de no se sabe dónde, para que habiten, ensucien, conmuevan, sean felices y malgasten". p. 51

(Se estuvo riendo sin burla; no creaía, simplemnte. Pero como yo estaba enloquecido de amor por ella y además ella no me importaba, pude soñarla en la mñanaa gris, avanzando a la orilla del agua, pequeña, encogida y friolenta, buscando alos pescadores, buscando herir al mundo y, tal vez, de paso también a mí dormido, ausente, arropado, incapaz de quererla como ella había imaginado el amor.) p. 98

Llegamos a la casa y la vimos cerrada, muda y ciega; vimos nuestras maletas en lo alto de la escalera de entrada; vimos, clavado en la puerta el cartel que decía: EL VERANO SE ACABÓ (...). p. 102

La dejé ir y estuve esperando mientras me sentía estafado y moribundo de amor. p. 104

Ella o él que se querían desde los catorce años por encima y por debajo de todas las plabras conocidas y de todas las palabras que un genio o un imbécil tartamudo pudiera componer para expresar lo indecible, para empequeñecer y manchar aquella pureza de setenta y cinco años. p. 127

Medio mes o veinte días vivimos en la cama y el cielo iba cayendo pulverizado en el cuarto (...). Detrás de la consabida ordinariez del tipo estaba el día claro enmarcado por la complicada geometría de la pared quebrada. La gran bola asesisna del Señor giraba lenta sobre un fondo azul ya teñido de otoño. p. 129

Recordó que había nacido para la espera ciega y estúpida, para un corto estío, para una serie de puntuales decepciones con las que era necesario construir una vida. p. 221

Juan Carlos Onetti, Dejemos hablar al viento, Barcelona, Seix Barral, 1984.


Sospechó, de golpe, lo que todos llegan a comprender, más tarde o más temprano: que era el único hombre vivo en un mundo ocupado por fantasmas, que la comunicación era imposible y ni siquiera deseable, que tanto daba la lástima como el odio, que un tolerante hastío, una participación dividida entre el respeto y la sensualidad eran lo único que podía ser exigido y convenía dar. p. 299

Juan Carlos Onetti, El astillero, Colombia, Editorial La Oveja Negra, 1984.


lunes, 18 de mayo de 2009

Por los que se van... el poema que le dedicó Miguel y Viceversa

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora
ni nunca
no te salves
no te llenes de calma

no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo
no dejes caer los párpados
pesados como juicios

no te quedes sin labios
no te duermas sin sueño
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo

pero si
pese a todo
no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana

y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo
sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados
pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil
al borde del camino
y te salvas
entonces
no te quedes conmigo


Viceversa

Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte

tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte

tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte

o sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.

Ambos poemas de Mario Benedetti, poeta uruguayo que murió un domingo de lluvia.

Decepcionada del fin del mundo, o la primavera de la influenza

He soñado con el fin del mundo un par de veces. Y en mis momentos más lúcidos digo que el mundo se ha acabado en realidad muchas veces. Pero de todos los apocalipsis que imaginé posibles, ninguno tan decepcionante como la gente con cubrebocas en el metro, las calles desiertas y las noticias una y otra vez con lo mismo de la influenza.

Mejor la canción de Lhasa: "Llegarás mañana para el fin del mundo..."


La imagen, tomada de:karenastrid.deviantart.com




Epidemia de pánico, del flickr de Eneas.