Friedrich Nietzsche, “Del hijo y del matrimonio”, en: Así habló Zaratustra
Algo de esperanza/desesperanza, confesiones por escrito y memorias de los mejores textos que me envían/encuentro. Porque lo contrario de ficción no es realidad, sino realidad desordenada, éste es mi diario ficticio, producto de la desmesura de mis amores y mis dignas rabias.
lunes, 13 de octubre de 2008
Porque esto no es sobre vestidos blancos y porque los libros son también hijos, algo del filósofo bailarín
Friedrich Nietzsche, “Del hijo y del matrimonio”, en: Así habló Zaratustra
miércoles, 8 de octubre de 2008
Cuatro meses para juntar todo el amor del mundo...
No das crédito a estar tan enamorado. Durante un año, la vida es una sucesión de soleadas mañanas. Te dedicas a escribir libros sobre esta cuestión. Te casas lo antes posible. El segundo año, hacéis el amor cada vez menos. Resistes la tentación de fijarte en las señoritas ligeras de ropa. El tercer año, ya no resistes la tentación. Llega el momento en que ya no puedes soportar a tu esposa, te has enamorado de otra. Recibes dos noticias. La noticia buena: tu mujer te abandona. La noticia mala: empiezas otro libro. Una historia de amor muy moderna, radicalmente autobiográfica, que el autor-protagonista presenta de forma aguda y desenvuelta.
El amor dura tres años, Beigbeder, Frédéric(Reseña cortesía de la web de editorial Anagrama)
Y dice mi hermana: El enamoramiento dura tres años. El amor es para siempre.
Discierno con Campos: El amor dura tres años, entonces esto ya no es amor, es otra cosa.
Y sentencia Miguel: El amor dura tres años, después sólo hay consenso.
Mi fusión alquímica de sabidurías:
El enamoramiento dura tres años;
después, sólo con consenso hay amor.
domingo, 28 de septiembre de 2008
Dice Facundo Cabral...
No estás deprimido, estás distraído … Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas, ríos.
El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida.
viernes, 26 de septiembre de 2008
Que dice su mamá que siempre no, que usted disculpe... (aunque muchos nos preguntemos si tendrá [madre, claro]). O, "Los gringos también lloran"
Estos son fragmentos de un breve discurso de George Bush, donde se explica al Congreso la necesidad de asignar 700 mil millones de dólares adicionales para enfrentar la crisis desatada por lo que a muchos nos suena al Robaproa a la gringa. Cursivas mías.
-El objetivo es preservar la economía del país. ¿A qué me suena? Algo, algo por ahí de 1994...
-He afirmado que la economía global sigue gobernada por legislaciones del siglo XX y hay que adaptarla a las finanzas del siglo XXI, que luego resultan van a ser las medidas que se quisieron abolir durante el siglo XX. Pero total, vamos p'alante
-Muchos prestamistas aprobaron créditos sin examinar la capacidad de pago, créditos que financiaban el american way of life reducido a vive ahora, paga por siempre.
-Los economistas plantean que son problemas de más de una década (...) Muchos economistas están de acuerdo en que los problemas que tenemos hoy se produjeron a lo largo de mucho tiempo. ¿En serio? Si son re listos esos señores.
-Muchos empresarios obtuvieron créditos para hacer negocios, comprar casas, autos. Hubo muchas consecuencias negativas, especialmente en el mercado inmobiliario. Eso de los créditos igual me suena, me suena, pero no sé de dónde...
-Muchas personas pensaron que iban a poder pagar sus hipotecas y no fue así. Y un buen día amanecieron con la noticia de que la moneda se había devaluado a niveles de película de terror. ¡Ah no, que eso fue acá en México!
-Los títulos o valores se venden a inversionistas en todo el mundo. Muchos pensaron que los títulos tenían valor tangible. Ahora resulta. ¿Valdrán más los billetitos del Monopolio o el Turista?
-Muchas compañías como Fredie Mac pidieron mucho dinero prestado, colocando en riesgo nuestro mercado financiero. O sea, lo mismo que los Cabal Peniche de estas latitudes. ¿Cómo se le dirá al fenómeno inverso a la tropicalización? ¿Norteñización, des-tropicalización...?
-Creo que las compañías que tomaron decisiones equivocadas deben pagar por ello. En circunstancias normales yo no habría optado por esto, pero no estamos en circunstancias normales. Porque las 'circunstancias normales' rigen sólo para los simples ciudadanos y los banqueros son semidioses.
-El mercado no está funcionando adecuadamente. Ha habido una gran pérdida de confianza. Puro deliro paranoico, desde que creyeron que se iban a contagiar de ántrax al abrir el correo ya nadie confía en nadie, caray.
-Los principales expertos del gobierno concuerdan en que si no hay una acción inmediata, puede haber un pánico en el país con más quiebras de bancos y un efecto negativo en las cuentas de jubilación, se incrementarían los embargos de inmuebles, y millones de estadounidenses pudieran perder sus empleos. Eso sí que me suena. Nos pasó, con todo y Fobaproa.
-El gobierno tratará de que los mercados se normalicen cuanto antes. Claro, metiéndole mano al dejar hacer y dejar pasar todo se puede.
-Se debe autorizar al gobierno a vigilar a las empresas para asegurarse de que su crecimiento no comprometa a la economía global. ¿Proteccionista quién?
-El capitalismo democrático es el mejor sistema que se ha desarrollado. (rete sic)
(Los puntos fueron tomados de un artículo de Fidel Castro, aparecido en Juventud Rebelde el viernes, 26 de septiembre de 2008.)
Versión ecologista sobre tema semejante (o cómo el que la hace la paga) en la página de Julián-Oliver.
lunes, 22 de septiembre de 2008
Mi abue
Sus cuñadas y su suegra fueron cristeras y ella era súper católica, pero más bien mística. Nunca le oí sentencias moralinas y si votaba por el PAN era porque su esposo admiraba a Clouthier.
Me crió de niña y era uno de los pilares de mi memoria. Cuando tenía dos años, me subía cargando a su cama para que brincara en ella. Cuando tenía tres años y medio y nació mi hermano, ella me compró una familia de cisnes en el mercado y me tuvo de su mano todo el día. Cuando aprendí a leer me prestó su valiosísima edición ilustrada de las Mil y una noches en cuatro tomos que nunca dejaba tocar a nadie. Cosía como los ángeles y hace pocos años me hizo un abrigo beige precioso que me pondré mañana.
Quería que le diera un bisnieto, y aunque me hubiera apurado, no habría llegado a conocerlo (así que mejor que no lo intenté).
Una de las últimas veces que fui a visitarla le llevé una maceta de casablancas.

La extraño, pero sé que tuve la fortuna de tenerla 24 años.
miércoles, 10 de septiembre de 2008
Otra vez, desconocidos nos desnudan
decíamos ayer
En septiembre seguí buscando un reflejo en los cristales del aeropuerto, una cara conocida entre mis nuevos compañeros de curro. Seguí buscando con la urgencia del que no sabe con exactitud qué busca, palabra cosa concepto idea persona o qué.
Hasta que un día me sorprendí relajada y comprendí que me buscaba sin ver que siempre estuve aquí. Sin urgencias ni estridencias. Con menos conversación de la usual, o con menos energía, o con más miedo a no estar a la altura de las circunstancias, o amortajada por la telaraña de medias verdades que se ha tejido a mi alrededor sin que yo tenga nada que ver. Diferente, pero aún habitante de este cuerpo.
El verano de volver a descubrir, de darlo todo y disgustarme cuando no recibo nada, o de tomarlo todo sabiendo que no tengo nada a cambio. La redefinición de mi escala de valores (yo y vosotros o vosotros y los otros?), de "el tiempo se consume y lo demás no cuenta" y sentirme entonces culpable por haber perdido el día en el monte sin hacer nada productivo, pero al final no se me ocurre causa más noble ni mayor fin en sus propios medios.
martes, 2 de septiembre de 2008
El whisky es de Huixquilucan y el color dunia
Bar internacional
— ¿Qué va a tomar caballero?
— Pues, para recordar mi tierra, tráigame por favor un whisky doble.
— El taimado camarero analizó la elegante figura del cliente, reparó en sus rasgos evidentemente chichimecas y, con mal disimulada sorna, espetó:
— ¿A poco el señor es de Escocia?
— No, amigo. Soy de Huixquilucan.
Otto Raúl González, Sea breve, Ediciones del ermitaño, 1999)
Dunia
Dunias son las sonrisas que intercambian,
bobalicones, los enamorados,
dunia es la flor que no se mira nunca,
y es dunia también la primera sonrisa
de un recién nacido.
Dunia es el color de todo lo inmaterial,
es el color de la ausencia,
el color de los adioses
y el color con que la música y la poesía
se presentan cuando echan la casa por la ventana.
La piel de un potrillo o de un becerro
de tres días es de un dunia intenso,
lo mismo que las perlas en embrión,
las estrellas que no se ven desde la tierra,
los pétalos no abiertos de las flores
y los ojos de los niños que duermen
en el claustro materno.
Lo no tocado todavía es dunia,
como la atmósfera de los espejismos
y las plumas de los pájaros
que oímos cantar, pero no vemos.
Los lagos y los ríos que nadie ha descubierto
en estas selvas vírgenes de América
agitan aguas dunias
que dejarán de serlo en cuanto sean vistas.
Dunia…Dunia…Dunia...
Otto Raúl González, Diez colores nuevos, Editorial Praxis, 1993.
lunes, 1 de septiembre de 2008
Marchar sin miedo
Los que organizan la marcha son los que tienen secuestrados nuestros salarios.
Todo esto porque se apellidaba Martí. Pero si hubiera sido Martínez,
¿qué habría pasado?
El sábado decidí no marchar "contra la inseguridad". Porque, aunque es un problema tremendo, sus raíces de fondo son bastante complejas, entre ellas la corrupción, la pobreza y la desigualdad de un sistema de gobierno que mantiene a la mitad de la población en la pobreza al mismo tiempo que alberga al tercer hombre más rico del mundo.
No asistí también porque creo que en gran medida la marcha fue convocada por quienes detentan el poder económico. Por los Martí de este mundo, como si los dueños del dinero fueran los únicos con derecho a establecer nuestra agenda como sociedad. Porque entonces, ¿qué pasa con la privatización del petróleo, la escalada de precios de alimentos, las sentencias injustas a presos políticos, los asesinatos contra disidentes?
Imagen: Notimex. Hay que admitir que la marcha tuvo una superproducción. Las velas, la gente de blanco. Y el apoyo de los grandes consorcios televisivos, TV Azteca y Televisa que también quieren secuestrar nuestra inteligencia.
Al ver a toda esa gente tan distinta tuve la misma sensación que me dejaron ciertas marchas contra el desafuero, o algunos de los eventos masivos organizados por el gobierno del DF: que la gente recuperaba las calles, que se sentía dueña de su ciudad.
Estamos secuestrados por un sistema de impartición de justicia que criminaliza las protestas y los movimientos sociales, que es capaz de condenar a más de cien años a un campesino cuyo delito en todo caso fue defender su tierra y elegir libremente dedicarse a sembrar su parcela, pero que deja sin castigo a los delincuentes de cuello blanco, a secuestradores o narcotraficantes; que deja sin castigo a cientos de policías que en sus operativos violan los derechos humanos de la sociedad.
Como país, estamos secuestrados por la creciente ola de violencia que vivimos día a día. Estamos secuestrados por una política errática por parte del gobierno para combatir el crimen organizado. (...)Estamos secuestrados por salarios que no alcanzan a cubrir las necesidades básicas de los trabajadores; por una errática política petrolera que no potencializa el desarrollo del país; por un reparto desigual de los recursos y las oportunidades en el país (...).
lunes, 25 de agosto de 2008
Orginalidad
"El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar."Francois René de Chateaubriand
lunes, 18 de agosto de 2008
Diez mandamientos del espíritu libre
No debes admirar ni odiar a los pueblos.
No debes dedicarte a la política.
No debes ser millonario ni mendigo.
Debes evadir a los poderosos y a los influyentes.
Debes procurar que tu mujer sea de un pueblo diferente al tuyo.
Debes permitir que tus amigos se hagan cargo de la educación de tus hijos.
No debes someterte a ninguna ceremonia de ninguna iglesia.
No debes arrepentirte jamás de una falta. Por el contrario, esa misma falta debe llevarte a emprender buenas acciones.
Debes preferir el exilio, para poder decir la verdad.
miércoles, 6 de agosto de 2008
Al final, el amor sí lo cambia todo
Fernando, heredero de ese otro mundo que intentamos posible.
Alfredo con unas de sus alumnas.
jueves, 31 de julio de 2008
Cómplice/rival. Para la palmera, veinte años después
Fue un cocinero maravilloso, y bailaba como un ángel. Le encantaba pasear. Fumaba un puro al día. No le gustaba ir al cine. Era un lector atento y voraz.Compartí con él durante dos décadas grandes alegrías y también momentos muy difíciles. Tuvimos dos hijos maravillosos, María Aura y Juan Aura. Juntos tomamos el teatro bar El Cuervo que nos traspasaron Jesusa, Liliana Felipe y Horacio Acosta en 1984. Después abrimos El Hijo del Cuervo, empresa que yo abandoné en el 2000. Montamos obras de teatro, cargamos cajas de vino, adquirimos deudas, las pagamos, nos divertimos.Pasé con él muy buenas, regulares y también malísimas, que no vienen a cuento. Fue mi compañero, mi amigo, mi cómplice, mi rival, mi pesadilla (tampoco viene a cuento), mi referente, mi problema y mis soluciones. Me tocó de todo con él, pero las buenas son las que conservo.
Y para cerrar, unos versos de Aura.
.... que inventé una ciudad para destruirme.
Sobrada de
llanto la que iba a ser
lugar para consuelo,llena de horror la que iba a ser
preciosa.
Mutiladas las partes de la dicha
los citadinos buscamos en el
cine,
en las revistas, en los diarios,
en las calles populosas
unos
ojos ajenos
en los cuales un ancla nos detenga...Volver a casa, INBA/Joaquín Mortiz, 1974;
CONACULTA/Verdehalago, La Centena, Poesía, 2004.
domingo, 27 de julio de 2008
Mis vacaciones perfectas. El recuento de los daños
martes, 15 de julio de 2008
También de desesperanza se muere, de hastío, de tristeza
lunes, 14 de julio de 2008
El derecho a la mirada lasciva y los mejores piropos
martes, 17 de junio de 2008
Donde el espacio cicatriza
Persigo a la voz enemiga que me ha dictado la orden de estar triste. A veces, se me da por sentir que la alegría es un delito de alta traición, y que soy culpable del privilegio de seguir vivo y libre. Entonces me hace bien recordar lo que dijo el cacique Huillca, en el Perú, hablando ante las ruinas: "Aquí llegaron. Rompieron hasta las piedras. Querían hacernos desaparecer. pero no lo han conseguido, porque estamos vivos y eso es lo principal." Y pienso que Huillca tenía razón. Estar vivos: una pequeña victoria. Estar vivos, o sea: capaces de alegría, a pesar de los adioses y los crímenes, para que el destierro sea el testimonio de otro país posible. A la patria, tarea por hacer, no vamos a levantarla con ladrillos de mierda. ¿Serviríamos para algo, a la hora del regreso, si volviéramos rotos?
Requiere más coraje la alegría que la pena. A la pena, al fin y al cabo, estamos acostumbrados.
Eduardo Galeano, Días y noches de amor y de guerra
lunes, 26 de mayo de 2008
¿Hacia un país de lectores? y por qué Sabato tenía razón
Subió al metrobús y su humanidad ocupó el pasillo entero. Varias capas de ropa, bolsas de mercado en los brazos, un vientre prominente, cabello alborotado y un par de gafas rotas en las esquinas. Modelo del indigente 'perfecto': toda la facha sin el tufo característico. Dejó un asiento vacío entre él y yo. De una de sus bolsas, con celo y avidez, sacó una revista. Fisgona irredenta me asomé a su lectura: una entrevista a Lucía Méndez en el TV y novelas.
Sábado al medio día. Los de los cuatrocientos pueblos, (ya no desnudos) bailan mientras las mujeres vestidas como adelitas botean.
Foto de archivo de Proceso, 1995.
Identidades (al menos visuales) de causas distintas se funden bajo el golpe del sol. Un policía de gris y azul sostiene un par de escudos de granadero. Con una mano sujeta un fajo de fotocopias, con la otra da vuelta a las páginas. Porque como cuenta El corto verano..., los policías a veces se vuelven humanos. Y hasta saben leer.
Miércoles. La lluvia es todavía una amenaza sobre la ciudad. Yendo sobre Belisario Domínguez hacia Eje Central encuentro a una ciega, que va sobre Allende. Varios pasos antes de la esquina se detiene con su bastón en alto pidiendo ayuda para cruzar la calle. Me parecen raros sus ademanes exagerados y su anticipación al fin de la cuadra. Aún así, me acerco y la tomo del brazo para cruzar Belisario. Me empieza a contar que va hacia la calle de Perú, me pide que la acompañe un trecho más, suelta el monólogo de que además está enferma.
Aunque Perú está sólo a una cuadra, no quiero ir hasta allá. Es para mí la calle de los aparadores con maniquíes desnudos e incompletos, del tiradero de chatarra, de la Arena Coliseo. Algunas mañanas la visito para satisfacer mi deseo de vecindades ruinosas, o mis ganas de atole de arroz. Pero esa tarde llevo falda (mis pantalones no se han secado) y tacones (mojé mis botas). Recuerdo las advertencias paranoicas de E. de que no me acerque a los umbrales oscuros donde pueden desaparecerme de un jalón y siento (por esa tarde) que verdaderamente es mejor no pasar por Perú.
La ciega se empecina en que vaya con ella y se aferra a mi brazo rodéndolo con el suyo hasta el hombro. Empiezo a sentirme incómoda. Ella insiste en que caminemos juntas por una banqueta demasiado estrecha, y entre mis titubeos y mis esfuerzos por esquivar a una familia, un poste termina interponiéndose entre ambas.
"Hija de tu maldita madre", me grita al sentir el golpe contra su brazo. Le pido una disculpa, y aún dudo en seguir como su lazarilla. Algunos transeúntes nos miran desconcertados. Concluyo que quizá Sabato tiene razón y los ciegos (algunos ciegos) forman parte de una secta oscura y son un poco como reptiles. Me lo repito tratando de sacudirme el remordimiento mientras sigo mi camino.
Foto de la galería de Nicolás Berlingieri.
lunes, 12 de mayo de 2008
Tres nuevos de Juan Gelman
martes, 22 de abril de 2008
Por los detalles del mejor personaje de mis novelas no escritas
Nueva York ahora
El silencio y la ausencia también forman parte de mis palabras,
tú me escuchas a través del murmullo de mis ojos y mis manos
a través del tiempo y las despedidas,
quizá no me veas llegar esta tarde hoy a verte
espero que algún día puedas comprenderme,
que yo he buscado otra realidad que encienda los símbolos de mi vida.
Entiendo que hay preguntas muy difíciles para poder ser respondidas
que no alcanzan a decirse de un lado al otro de la mesa del café,
que comprometen nuestras vidas y confrontan nuestros sentimientos
esta manera de estar ahora no es lo que soñábamos.
Que el tiempo no es nada si perdura el amor,
que puedes regresar conmigo, que las creencias no importan
al igual que las heridas si nos amamos,
que puedes hacerlo todo por mí y darme tu vida como en el pasado.
Ella se fue a vivir a Barcelona, él nunca la olvidó
ella dice que nunca ha encontrado a nadie como él en su vida,
él nunca volvió con ella,
ella ahora está casada y tiene una hija
vive en un departamento de lujo con terraza
y tiene un auto convertible,
no le hace falta nada,
él no sabe lo que es el amor ahora.
Con voz agitada me dice por teléfono
que está de visita en Nueva York y espera poder verme,
que me ha traído libros de Madrid,
que nos veamos en el café de siempre en Central Park,
que si aún vivo solo, que si tengo novia,
que le gustaría visitar mi departamento.
Que no llegue tarde y que me ponga la última camisa que me regaló,
que la fidelidad de sus sentimientos es más fuerte que
su matrimonio,
que las mujeres no se casan con el hombre que más han amado en la vida.
A cada palabra que escribo
le acompaña el teléfono que no ha dejado de sonar,
es más tarde de lo que pensé,
espero que desistas pronto y te vayas al hotel a descansar,
que tengas un buen viaje de regreso,
que la vida te trate dignamente,
mientras yo termino de escribirte este poema
tal vez con el tiempo y la suerte puedas leerlo en algún libro.Ricardo Isaac, Serenatas
En: Hasta agotar la existencia III. Antología poética,
Editorial Resistencia, 2007, p. 195-195.
Va por el amigo que da consejos excelentes porque para saber tanto de la vida quizá hay que haberse equivocado mucho. Para él que nos demuestra cada día cómo sobreponernos al miedo que paraliza viviendo a golpes de voluntad.
Va para el amante de los bailes y las cascaritas. Para que el que es mucho mejor personaje que cualquiera de los que retrate en sus poemas, no porque sean exiguas sus dotes de escritor, sino porque es casi imposible que un puñado de palabras (suyo o de quien sea) esté a la altura apasionada de la entrega con que vive.
Va también por quien lo ama con amor inconmensurable y afortunado (y me lo confiesa de noche al oído). Hasta agotar la existencia.
Atenco no se olvida... Motivos contra la violencia de Estado
Sean realistas, pidan lo imposible
--Consigna del mayo francés
...quieren embalsamarnos la rabia y la indignación,
neutralizarlas otro siglo,
acallar el río subterráneo de nuestra memoria.
--A. Isabel A.
viernes, 11 de abril de 2008
Tu mirada en el silencio
Van dos imágenes imposibles de la ciudad monstruo. Dos vistas que no son lo que parecen, como casi todo sobre este asfalto.
Mientras, las adelitas llenan las calles y los titulares de los diarios nos des-informan sobre la nueva crisis del petróleo.
Quizá nos vemos en 2010. Quizá no hemos dejado de vernos.
domingo, 23 de marzo de 2008
¿Salió Paz de la zona de embajadas en India?, o la edición políticamente correcta
La pregunta viene porque, amablemente guiada por mis amigos Xavier y Pável, leí Vislumbres de la India antes de hacer el viaje. La obra, escrita por Octavio Paz tras sus años de embajador, es justamente lo que anuncia el título: una colección de vislumbres, de atisbos sobre la India. Sin embargo, a mi regreso me pareció indignante el hecho de que Paz pase por encima de la pobreza sin dedicarle muchas palabras (si es que se las dedica). Porque (lugar común, pero cierto), no se puede hablar de India sin hablar de marginación y de desigualdad.
Recordar el texto de Vislumbres me hizo pensar en un Paz circunscrito únicamente a las poco polvorientas y extremadamente agradables casas de diplomáticos y extranjeros ricos en el subcontinente (sé de lo que hablo, mi primera noche en el país la pasé en la casa de un miembro del British Council en Delhi, con la advertencia de que aquello "no era India"; o más bien, "también era India").
Pero hace una semana, conocí a un pintor cuyos padres estuvieron en Delhi al mismo tiempo que Paz. Iván dice que a veces su mamá y su papá iban con el escritor a los bazares de la ciudad vieja, y, mientras él se inspiraba para sus versos sobre la muerte y demás, a su madre se le hizo insoportable la mugre: el sudor iba abriendo caminos en la suciedad del rostro de la gente.
Así que, si creemos a las historias familiares narradas a Iván, sí, Paz sí salía de la embajada. Y aunque los bazares en Delhi pueden ir desde el equivalente a la Merced y el mercado de Sonora, pueden ser también una experiencia mucho más abrumante, tumultuaria y escandalosa, circundada por la suciedad que aquí vemos cuando se ha cerrado el mercado, y no cuando apenas abre.
A la vista de esto, la pregunta cambia: si Paz vio al menos los bazares de Old Delhi, ¿por qué habla tan poco sobre discriminación y miseria? Mi hipótesis es que ahí entra, no sólo la perspectiva (misma que permitiría a un poeta escribir versos en medio de todo eso), sino la edición selectiva, de acuerdo al canon de lo políticamente correcto.
India es un país que te recibe con un mazazo a los sentidos, pero también con una taza caliente de chai (deliciosa mezcla de té negro, leche, azúcar y especias) y gestos amables. Y supongo que como embajador Paz recibió muchas atenciones, mismas que quizá lo llevaron a obviar la parte de la degradación humana que se ve a diario en las calles de India. Porque además, los indios, sumidos en la fantasía del progreso y del milagro indio --algo así como en el cuento fantástico que contaba Salinas sobre la entrada de México al primer mundo-- pueden ser sumamente sensibles a cualquier persona que haga notar que, pese al avance arrollador de la economía, los progresos tecnológicos y la preparación formidable que tienen muchos indios, hay millones de personas que siguen muriendo de hambre y para muchos ese sufrimiento no es más que una tenue rasgadura en el telón de fondo del montaje de la modernidad.
Por otra parte, no es que si Paz deja de decirlo uno pueda olvidar ingenuamente que India es una nación sumamente pobre, con una brecha insultante entre el ingreso de las clases altas y las miserables. Para muestra, dejo una imagen: en Jodpur se encuentra el palacio más grande de Rajasthan (estado que hace frontera con Paquistán), encargado por el maharaja a un arquitecto inglés. Algunas de sus habitaciones están decoradas con el mejor estilo playboy, pero con una opulencia que quizá el mismo Hugh Hefner calificaría de ostentosa. Mientras, la ciudad vieja es un desfile de callejuelas intrincadas y casas semi ruinosas donde la cañería va al aire libre, y los rickshaws y motos llenan los caminos de humo, polvo y ruido.
miércoles, 27 de febrero de 2008
¿Qué es un intelectual?
Un intelectual es alguien que ha encontrado algo más importante que el sexo.
Edgar Wallace
Dice una ex compañera veracruzana que yo odio a los intelectuales de tres pesos. Aunque no sé en que sentido lo dijo (jarocha al fin y al cabo), creo que tiene algo de razón. Para mí, ser intelectual es una maldición más que algo de que enorgullecerse con un círculo onánico de "amigos" o colegas igual de jodidos que uno.
Uno es intelectual porque nació con la cabeza funcionando mejor que el resto de su cuerpo, y a veces, también que su corazón. Uno es intelectual porque tuvo la inmensa fortuna de nacer en una familia donde los libros eran algo importante; porque sus progenitores tenían el tiempo y el dinero suficiente para preocupase de que hubiera en casa algo más que pan y televisión, entiéndase, para que hubiera música, pinturas, fotos, rompecabezas...
Pero la vida, más allá de los libros, de la danza, de los edificios hermosos al delirio, del teatro, etcétera, es para vivirse. Es para tomarse un buen pulque, un mezcal o un tequila (según gustos), abrazar a un amigo o amiga, desvelarse riendo hasta las dos de la madrugada (o más). Es para jugar cascaritas de futbol (aunque a menudo termine en golizas para el equipo donde uno juega), para bailar hasta el amanecer con los amigos, para caminar por lugares inverosímiles a horas increíbles. Y como no, para hacer la revolución entre las sábanas, para amanecer exhausto de deseo satisfecho, o a punto de caerse de la cama tras batallar con quien uno ama.
jueves, 31 de enero de 2008
lunes, 28 de enero de 2008
Nacer en un tiempo que termina, leve certeza...
Tal vez nacimos en la época equivocada, cuando ya no había nada que creer. Tal vez no. Y definitivamente, no debemos flagelarnos porque no fuimos la generación de 68, del mayo francés y la primavera de Praga... es porque ellos fueron ellos que ahora nuestras posibilidades son otras.
Ellos (los hippies) tuvieron todo más fácil y ya graduados nos llenaron de cosas que ni se imaginan. Problema sque no puede resolver: sida, drogas, violaciones, películas tontas, un desinterés por todo. Ellos lo tuvieron todo: música, cambios políticos, ideólogos, guías espirituales, escritores, pintores, cineastas cools. Pudieron cambiar el mundo. Y lo lograron: liberaron al sexo y nos llenaron de filmes porno; aceptaron la marihuana y nos dejaron inventos como el crack; creyeron en Lenin y lo cambiaron por el libre comercio; tuvieron a Warhol y publicaron El mil chistes; tuvieron el rock y lo cambiaron por el disco; eran los hombres con mil causas y no pudieron ni con una; estudiaron de todo y terminaron trabajando como retardados profesores de inglés o como mecánicos. Y se quejan de nosotros. ¿Por qué? Porque sobrevivimos. Tal vez no creemos en algo, pero sobrevivimos. Los hippies no reciclaban y se decían amigos del planeta; nosotros o reciclamos o nos podrimos. Fácil. Sin elección. Ellos inventaron el amor libre y ahora el sexo casual no existe, es mortal. (...) Sobreviviremos, lo sabemos, y sabemos que aunque peleemos por cambiar algo, cualquier cosa, no la cambiaremos.
Fran Ilich, Metro-pop
Ediciones SM, Gran Angular, México, 1997.
p. 26 y 27
Dos de Aldo Alba y estampa de un borracho en autobús
Los poetas nacieron sin esperanza
y no supieron que eran poetas
hasta que el dolor los tocó.--A.A.
No me gusta la verdura
¡Qué sería de mí sin poder llevarme a la boca y el corazón
el terror
de la vaca muerta a palos,
sin la sangre y el dolor del cerdo acuchillado
o el delirio d ela gallina enloquecida con hormonas!
¿Qué haríamos sin
tragarnos ese sufrimiento?
¿Sin cadáveres resptando por nuestros intestinos,
sin la pubrecina escorriéndose por los ojos?
Mi Magnum y yo
Me gustaba dormir con ella
(si lo hubieran sabido las
mujeres sentirían celos del metal pulido),
pero puedo jurar que entre ella y
yo sólo hubo admiración.
Era fría, sabía a aceite, era muy peligrosa --en
eso se parecía a las mujeres.
Se fue por falta de dinero (como hacen algunas mujeres).
Sólo me quedó encomendarla a la brutal divinidad de las armas
pensar en su aterradora capacidad de volar en pedazos a quien sea:
un genio, un loco, una puta o un santo.
¡Que jamás hable su idioma balístico en
la carne de nadie!
Pieza de artillería portátil.
Sueño posible.
jueves, 24 de enero de 2008
FSM en la ciudad monstruo. Martes 22: Organizadores del FSM
Ahí estaban las carpas blancas (casi juraría las mismas de los campamentos enchulados de cuando era un honor, estar con Obrador) con el desorden físico que encontré en Cancún cuando la OMC y el suicidio de Lee Kyung Hae: papeles regados, mesas vacías, curiosos vagando, jóvenes despistados tratando sinceramente de ayudar... Contuve mi desilusión, igual que hice en el infierno verde del sureste, porque pudo más mi esperanza. Y cuando me acerqué a platicar con la gente supe de cierto que las carpas temáticas apenas se estaban organizando. Que ese día sólo sesionaría la mesa central, pero que el caos era más parte del ser foro y ser mundial que de las debilidades del otro mundo que queremos posible.
Visité a una organización venozolana (ninguna preferencia chavista particular, sólo le vi cara amable a la compañera que callaba el hambre con tacos junto a la mesa llena de folletos) y dí una vuelta por la carpa de derecho a la ciudad y al hábitat, donde topé con fotos pegadoras pero ordenadas de acuerdo a un concepto no muy bien explicado (a lo mejor soy tonta o no me detuve suficiente, pero lo que creí un problema local se ilustraba con fotos de bebés y niños no precisamente mexicanos que sufren problemas de salud debido al daño del medio ambiente).
Vi a una organización dedicada a la vivienda sustentable montando su taller de cómo construir casas con adobe y pacas (la alternativa ecológica al Infonavit, o el regreso a nuestras raíces, usted decida), un bellísimo montaje de motivos indígenas sobre un escenario donde una reportera de Canal 22 hacía una entrevista y un montón de voluntarios jóvenes tratando de sonreír y organizar pese al sol y pese aún no saber del todo lo que pasaba (o tal vez es sólo que era martes y lo mejor pasaría a partir del miércoles).
La foto es de otro FSM. Cortesía de google imágenes, porque también junto al desmadre altermundista se posa para la cámara.
En la mesa central escuché a tres de los cuatro ponentes. Dos de ellos (un brasileiro y un francés) parte de los organizadores del FSM.
Del brasileiro me enamoré y me asombré. Me hizo preguntarme, cómo siendo Brasil también latinoamérica pude estar a años de nosotros en ciertas formas de lucha, en ciertas formas de plantear las preguntas. Por ejemplo, él no habló de la política vieja: nada de partidos, Estado, ni esos dinosaurios. Habló de redes, economía solidaria, experimentos de una moneda común basada en la justicia económica y la práctica del pensar global y actuar local. Dio datos asombrosos: en su país más de la mitad de quienes compran por internet son de clases medias bajas y bajas. (Mi resumen en perífrasis: A quién perteneces más la red de redes, ¿al hacker o a Gates? ¿Al que consulta la Bolsa o al que entra a la página de la Z, "salvajemente grupera"?)
El compa francés, como buen heredero de Montesquieu y la Revolución (Francesa, claro) no podía dejar de hablar de la vieja política, aunque fuera para criticarla. Habló de que la izquierda ha cambiado, y se ha dado cuenta de que la aspiración que hará otro mundo posible no es la de tomar el Estado. Resumió los intentos del siglo XX por tomar el Estado (Una las columnas en su cabeza: asocie usted el movimiento con el modo en que, de un modo u otro, no triunfó o no ha triunfado): los maoístas en el campo, los trotskistas en las fábricas, los social demócratas mediante las elecciones. (Nota al pie: su comentario lo hizo para los mayores de 30 años, porque tal vez ya se creyó que la televisión nos robó la memoria histórica a las nuevas generaciones, o quizá porque nos considera libres de viejas discusiones fraccionarias... o por pura arrogancia, o por calor)
El mexicano, haciendo caso omiso de lo anterior, o tal vez cerrando el triángulo perfecto, sacó su mejor tono de la vieja izquierda (léase sindicialista de la guardia antigua o político perredista, no juzgo, intento describir) para arengar a los asistentes a levantarse contra los bancos del lucroy buscar crear una banca popular que nos dé al pueblo de manera justa --sin intereses exorbitantes-- el dinero que nosotros mismos hemos sudado (es cita casi textual). Lo mejor de la ponencia: su ofrecimiento de asesorar en el establecimiento de tales bancos, que se ofrecerá en la carpa dedicada al tema.
De los comentarios hago breve resumen: una indígena nahua que pide que no llamemos a los pueblos indios pueblos, sino naciones (nación zapoteca, nación otomí... y así) porque para ella la unidad lingüística hace una nación y todos somos pueblo. (Mi ignorancia o la sospecha de verdades de perogrullo me impiden comentar).... Un compa del norte vestido de blanco que habló de que el otro mundo posible será realidad en la medida de otros seres humanos posibles... Una chica de República Dominicana con un buen discurso que prendió a los asistententes... Un sindicalista electricista con su "No a la privatización".... Un posible priísta resentido disfrazado de amarillo (léase con humor perredista) que ensalzó a los plantones pro AMLO de Reforma como un ensayo de democracia (sic) --seguido de vítores y chiflidos alternativos-- e hizo la lúcida sugerencia de cambiar el "mandar obedeciendo" por el "coordinar acatando".... Y el último que oí, un señor todo sabiduría popular de la buena, que dijo que lo de los bancos populares está muy bien, pero que al final existe el humano riesgo de que "nosotros" (los del dinero del pueblo) resultemos más "ratas que los del gobierno".
Segunda noche de insomnio en el mes. Como me ha enseñado el buen Arturo, algo productivo (o, por decir lo menos, alternativo a ver infomerciales) se puede hacer cuando no se duerme. Esta es mi breve reseña, desde el corazón y el desvelo, del primer día del Foro Social Mundial (FSM) 2008 en la ciudad de México. (Nada personal contra la izquierda que aún busca la vía política electoral. Disiento, respeto, nos reímos ustedes y yo.)
lunes, 21 de enero de 2008
De Molière sobre la escritura
jueves, 17 de enero de 2008
Y dicen que los intelectuales siempre escribimos la historia desde fuera... Respuesta paranoica-crítica
miércoles, 8 de agosto de 2007
Los otros caídos en lucha II: Los que no llegamos a mitos
Los otros caídos en lucha I: El mito de Alexis
Como sabiamente respondió el Arturo, lo que debemos exaltar en Alexis no es su muerte, que lo insertó en la categoría de los monstruos, sino el amor que lo hizo decidir estar ese día en Atenco, sabiendo o intuyendo el peligro que ello representaba.
Cito al (en esta ocasión muy lúcido) Arturo "¿Será Benhumea un monstruo? ¿Lo habremos convertido en tal? ¿Lo habremos reducido a una bandera de lucha (en el mejor de los casos)? ¿Lo convertimos en un recuerdo que no encuentra memoria para Ser? ¿Será algún día noticia en los grandes emporios de la comunicación? Cuántas preguntas más podremos formular…
"¿Sabes? Ahora que lo reviso me da la impresión de que hemos olvidado que era un ser humano, por encima de cualquier otra cosa… era un ser humano que reivindicó su humanidad al momento de elegir su vida y decidir estar a lado de los habitantes de San Salvador Atenco durante la invasión que este pueblo sufrió por parte del ejercito de policías que tomaron dicha población por ordenes del gobierno federal, estatal y municipal. Trataré de ser honesto y te diré que muchos le robamos su humanidad y lo convertimos en un mártir, le robamos su elección y la proyectamos sobe nosotros mismos, lo convertimos en un monumento sin piedras que lo enclaustró en un discurso."
Dichosos entonces los mártires, a quienes cantamos con paroxismo en las marchas:
Vestidos de verde olivo, políticamente vivos
no has muerto, no has muerto camarada
tu muerte, tu muerte será vengada
¿Y quién la vengará? El pueblo organizado.
¿Y cómo? Luchando.
Entonces lucha, lucha lucha...
El siguiente post, sobre "el pueblo organizado" y sus otros caídos...
miércoles, 1 de agosto de 2007
Sabiduría de Reyes Martínez desde la Coordinación de Literatura
sábado, 16 de junio de 2007
Unos poemas de Elena Jordana... por lo que es y lo que no fue
PrólogoSabines dijo:
A la chingada las lágrimas
y se puso a
llorar
como se ponen a parir.Yo dije:
al carajo la poesía
y me puse a escribir
como
se ponen a vivir.
IV
para
Alfredo ZitarrosaSi tuviera tres años
te pediría una canción de cuna
te
invitaría a remontar barrriletes
te tiraría el pelo
y te haría cosquillas
en la barriga
si fuera inspector
no te revisaría el abono
te dejaría
viajar gratis en todos los travías
si fuera tu hermana menor
te prestaría
mi biciceta
mis libros y mis sueños
si fuera tu tía
te remendaría los
codos de la camisa
te haría sopas calientes
te pondría una
bufanda
-como dice Vallejo-
no porque hace frío sino para que haga
frío
si creyera en Dios
le pediría que no estés tan tristeSi me atreviera
te mandaría este
poema.
XII TangoSoy esa borrachera que necesitás a mitad de año
cuando el
aguinaldo
las vacaciones
el ascenso
aún están lejos
soy la nota
disonante
que te ayuda a sobrellevar esa armonía monótona
que decís que es
tu vida
soy ese minuto de locura
que te permite aguantar el resto de la
hora
el elogio dicho con firmeza tal que descarta tu duda
la urna en que
depositas tus lastimeros "vos no sabés"
tus pequeñas frustraciones
cotidianas
tus:
el café está frío
quién me abrió esta carta
otra vez
la cuenta del gas
soy la que despierta los rincones más inéditos de
tu piel
la que te hace decir:
con vos me siento otra vez un
colegial
soy
en otras palabras
esa mujer que te llevás
a un hotel
en una noche de borrachera
y a quien te olvidás de
preguntar su nombre
o si podrás volverla a ver algún día.
viernes, 15 de junio de 2007
La canción que reencontré en Agra y en Marruecos se volvio "Los caminos de Essaouira.."
Yo pensaba que la vida era distinta cuando era chiquititito, yo creía que las cosas eran fácil como ayer, que mi madre preocupada se esmeraba por darme todo lo que necesitaba y me doy cuenta que tanto asi no es... Porque a mi madre la veo cansada de trabajar por mi hermano y por mí y ahora con ganas quisiera ayudarla, y por ella la peleo hasta el fin. Por ella lucharé hasta que me mueray por ella no me quiero morir, tampoco que se me muera mi vieja pero yo sé que el destino es así.
Los caminos de la vida, no son los que yo esperaba, no son los que yo creía, no son los que imaginaba. Los caminos de la vida son muy difíciles de andarlos,difíciles de caminarlos y no encuentro la salida.
Artista: Vicentico
Álbum: Los Rayos
Este post va con un abrazo especial para Edgardo, que conmigo se perdió en los caminos de Essaouira, para Loren que me reecontró con la canción en aquel cuarto barato y calientísimo de Agra y para Freddy, por aquello de que el título le inspiró su obra de teatro inconclusa Por los caminos del viento.
sábado, 26 de mayo de 2007
Del maestro Dylan, Like a rolling stone
Esta canción acompañó mi niñez. Recuerdo que me ponía feliz cuando la tocaban en Universal, la estación que mi mamá traía siempre en su auto. No sabía entonces suficiente inglés para entenderla. Luego en la preparatoria leí la letra y supe por fin su significado; pero no fue sino hasta este año, enferma en Barcelona, cuando la entendí.
He sobrevivido el verano con 300 euros pagando renta en Cerdanyoala, convaleciente de varicela, escribiendo reportajes y chateando con mi editora y algunos amigos. Tras Marruecos, terminé refugiada en casa de Javier, primo de E., con Audrey, su roomie francesa, quien me enseñó a cocinar algunas cosas de su tierra y me ponía Caladryl en las ronchas mientras me alentaba a no rascarme.
No he tenido dinero para comer nunca en un restaurante, salvo por el pepito de ternera de la despedida con Audrey. He subsistido básicamente echando mano de mis mejores prácticas aprendidas a los indigentes, alimentándome a base de pan, jamón comprado casi caduco, atún barato, naranjas --que son baratísimas y dulces en verano en Catalunya-- y agua de la llave. Y, con todo, ha sido uno de los mejores veranos de vida. With no direction home, like a complete unknown, like a rolling stone...
jueves, 22 de febrero de 2007
De Oliverio Girondo para la palmera salvaje
lunes, 24 de julio de 2006
Lo que no cabe en las urnas
En las urnas no caben los abrazos que nos damos, las canciones que cantamos, las lágrimas (de tristeza, ira o impotencia) que derramamos. Como lo dice Baricco, la globalización es un sueño soñado en gris por los hombres del dinero. El sueño que no cabe en las urnas y que nosotros tenemos el reto de hacer realidad es un sueño de muchos colores.
Las elecciones enfrentaron a dos Méxicos. El "triunfador" exitosamente adaptado al proceso salvaje de la globalización, que sólo quiere que las situación se mantenga con el menos escándalo y desorden posible; y el "otro" el que ya está harto de perder para que otros ganen, de pagar con su miseria la riqueza de los demás. Se hizo patente la división entre el México que dice "todo va bien" y el que dice "esto tiene que cambiar".
Y como sociedad permitimos que se impusiera el autoritarismo antes que el desorden. No es que hayamos fallado, es quizá que como dice Arundathi Roy, aún nos hace falta ser mucho más radicales.
miércoles, 12 de julio de 2006
Lo que nos enseñó el 2 de julio: todos perdimos
Hago ahora mi toma de posición, no porque tenga que importarles o porque pensar distinto pueda dividirnos, sino como una forma de honestidad ante tantas posibles mentiras.
Yo anulé mi voto. No creo en los partidos políticos en general, mucho menos en los tres candidatos principales en particular. No son los tres iguales, pero sí son sospechosamente parecidos.
Hoy la democracia electoral no es suficiente. Estamos enfrentando el hecho de que debemos ser ciudadanos los 365 días del año y no sólo cuando acudimos a las urnas. Que debemos ser más responsables, más comprometidos con los asuntos que nos incumben a todos. Y eso no cabe en la estructura actual de partidos.
Pienso que lo peor que pudo pasarnos en esta elección, y que nos pasó, fue que el IFE perdiera crédito. Porque bien o mal, el IFE es una conquista ciudadana, y si bien no funciona a la perfección, representa un paso significativo hacia una mayor madurez política.
Perdimos todos porque parece que de nada sirvió el trabajo del millón de personas que participaron en el proceso como observadores o funcionarios de casilla. Porque de nada nos sirve tener las elecciones más costosas del mundo si en una noche los candidatos pueden anunciarse ganadores injustificadamente, y el conteo del PREP dispararse contra toda lógica matemática y de sentido común.
Esta fue en muchos sentidos una elección de miedo. Del miedo a los comunistas, del miedo al derechismo, del miedo a la miseria, del miedo a la iglesia. Del miedo al pasado, pero peor aún, del miedo al futuro.
Importa saber la verdad sobre el 2 de julio. Que se haga todo lo necesario para borrar toda duda sobre el triunfo electoral de quien vaya a ser presidente. Pero importa más preguntarnos qué clase de ciudadanos queremos ser a partir del 3 de julio.